Mostrando entradas con la etiqueta cine. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta cine. Mostrar todas las entradas

jueves, 25 de enero de 2024

Doctor Sleep no quiere que durmamos

He vuelto a ver Doctor Sleep, la película de 2019 que hace un doble combo desconocido hasta entonces, corregidme si me equivoco: es secuela de El Resplandor de Kubrick (que ya sabemos que cogió apenas unos pocos elementos de la novela de Stephen King para resetear todos los demás a su gusto) y, al mismo tiempo, es adaptación -fidedigna- de la novela Doctor Sleep del señor King. ¿La verdad? He quedado impresionado. Me parece una de esas películas-evento que espero no se pierdan nunca

En cine me gustó, pero se me hizo un poco plomiza, como que avanzaba a marchas forzadas. La sentí como dos películas desconectadas: por un lado, todo lo de la novela Doctor Sleep (interesante, sin duda) y; por el otro, todo lo que remitía directamente a la cinta de Kubrick (mucho más interesante y, francamente, el motivo por el que habíamos venido). Vista de nuevo en casa, en el montaje para cines disponible en Prime Video (sé que hay uno del director de tres horas al que no me importaría echarle mano), la he percibido como un todo mucho más orgánico del que recordaba. Creo que la forma en la que relacionan a los "malos" de la nueva (el True Knot o Nudo verdadero) con toda la historia del hotel Overlook es bastante atinada; no sé si el mérito es de Stephen King o de Mike Flanagan, el director de Doctor Sleep. En cualquier caso, una película recomendadísima por la historia en sí, por la dirección, por la maravillosa recreación de personajes, escenas y momentos de El Resplandor; y por esas actuaciones de un reparto absolutamente on fire, del primero al último. La dirección de actores de Mike Flanagan es una cosa tremenda. Os dejo tres vídeos con entrevistas y mini-documentales de la película. Por favor, regaladme el Blu·Ray. Gracias.

jueves, 4 de enero de 2024

La elegante belleza de Julia Stiles [BRENDA FOREVER]


Chris Koch, un señor que ha encontrado acomodo en televisión (
Don’t Trust The B— in Apt 23, This is us, Reboot, Solo asesinatos en el edificio), se estrenó en cine en 2003 con Cosas de tíos (A guy thing), una película que nos demuestra lo gracioso que puede llegar a ser Jason Lee cuando (...)

CONTINUAR LEYENDO EL ARTÍCULO ORIGINAL EN BRENDA FOREVER

lunes, 11 de julio de 2022

La peor persona del mundo en la mejor película del mundo

Las hipérboles en busca de los clicks están a la orden del día, pero quiero creer que mi (flojo, tan solo adecuado, considerablemente inane) titular para este post no persigue únicamente el pinchazo, sino que está motivado, también, por la naturaleza de una película rotunda, extraordinariamente bella y tan convencida de sí misma que es capaz de echarse este y otros titulares a la espalda y aguantar tan bien el peso de su significado como aguantaba las filtraciones de aceite y/o salsas aquel pan de molde de corteza dura que sacaron Bimbo o Panrico hace ya algunos años. Estoy hablando, dando más vueltas a la rotonda que yo mismo en mis clases de refuerzo de conducir, de La peor persona del mundo (Verdens verste menneske, 2021), un cañonazo de Joaquim Trier que ayer tuve la suerte de ver en los Cines Embajadores (y gratis, además, gracias a su fantástica programación dominguera celebrando su segundo aniversario).

La peor persona del mundo explora cuatro años en la vida de Julie, una joven noruega que va pelando las capas de su propia personalidad a medida que vive distintas relaciones amorosas y ocupaciones profesionales; los diversos vaivenes emocionales que se retratan (con tanto atino como creatividad visual) en la película ayudarán (o no) a Julie a encontrarle respuesta al mayor desafío que le plantea su vida en Oslo: ¿Cuál es el sentido de la vida? Ay, Julie, si yo lo supiera...

Si dijera que esta es la mejor película que he visto en 2-3 años no solo no estaría exagerando, sino que, seguramente, me estaría quedando corto. Siempre acudo a las películas así de "emociones" con cierto reparo y, en este caso, no fue distinto: ¿será una historia demasiado girlie? ¿puedo yo, un señor de rancio abolengo, identificarme con los dimes y diretes sensuales, sexuales, menstruales... de una chica de Noruega a la que saco una década? ¿será la típica peli hiper-indie a la que han puesto por las nubes tan solo para ponerse por las nubes a sí mismos los propios críticos y festivales (al loro a las pelis que me gustan, atento a mi refinado paladar)? Bueno, pues no, sí y no; respectivamente. 

No es demasiado girlie o, bueno, sí que lo es, pero puedo identificarme perfectamente con el viaje de la protagonista ya que, a fin de cuentas, encontrarle sentido a la existencia es una meta universal que afecta lo mismo a esta inteligente, entusiasta, sensible, encantadora, despreciable, alocada joven como a un vendedor de seguros de Arkansas, una contable de Murcia o un señor de Madrid que sigue teniendo una página en Blogger. Sí, sus experiencias son eminentemente femeninas (la forma en la que describe sus relaciones sentimentales o cómo se refiere al órgano sexual masculino y cuál es la forma en la que prefiere que este funcione, ejem), pero sus reacciones (¿lecciones aprendidas o miedos incubados?) ante las mismas son fácilmente extrapolables por todo hijo de vecino. Respecto a la naturaleza indie y/o alternativa y/o protegida de la crítica pues... solo puedo decir que ojalá la crítica, las palmas de oros, las biznagas y los MTV Movie Awards de todo el mundo auparan siempre en brazos películas como estas: cintas tan originales, tan llenas de ideas y discurso, tan contradictorias y maravillosas, tan desconcertantes y singulares, que son un auténtico soplo de aire fresco en el panorama cinematográfico de nuestros días (lo de "soplo de aire fresco" en una crítica de una peli sí que no es un soplo de aire fresco en una crítica de una peli, por el amor de Dios).

He leído algunas críticas negativas de La peor persona del mundo aludiendo a la "poca evolución" del personaje de Julie (Renate Reinsve) a lo largo de la película, vamos, que "no ha aprendido nada" en las dos horas de historia. Pero yo me pregunto, ¿acaso no es esto, también, novedoso, interesante, valiente en las historias que nos contamos desde una pantalla de cine? ¿Cuánto arco de personaje alcanzamos en realidad tras nuestras relaciones, trabajos, frustraciones...? ¿No es la acumulación de miguitas, el aprendizaje lento y costoso, los tropezones constantes, la lucha con uno mismo que dura toda una vida, una propuesta fascinante para cualquier película? Yo me quedaría a vivir en esta, con o sin lecciones, con o sin vivencias muy de chicas; ya que una historia tan enérgica, optimista y cruda (y contada, además, con tanto desparpajo) bien merece que le encontremos las virtudes a La peor persona del mundo (she's not that bad, really).

lunes, 27 de diciembre de 2021

Dogman

Ha sido un año, cómo decirlo... lamentable, pero no quería acabar el año escribiendo sobre lo lamentable que ha sido (eso prefiero dejarlo para el año que viene, cuando el nuevo sea un poco menos lamentable y pueda así compensar la lamentabilidad de uno con el otro), sino sobre una de las cosas que más me gustan del mundo: leer revistas viejas. Loida se alarma cuando ve la fecha de las revistas que estoy leyendo la mayor parte del tiempo: febrero de 2016, marzo de 2019, quizá julio de 2014... me encanta leer viejos ejemplares de revistas, concretamente de revistas de cine; y, concretamente, de la (fallecida, snif) revista Imágenes, mi revista de cine o no de cine favorita de todos los tiempos. Hace poco me vi a mí mismo leyendo el ejemplar de noviembre de 2018 (no soy yo quien elige la revista, sino que es la revista quien me elije a mí) y gocé como un niño chico leyendo la crítica de Hilario J. Rodríguez de la película Dogman, que no he visto pero ahora quiero ver. Por algún motivo que desconozco (quizá para combatir el tedio de mi nuevo trabajo), me he propuesto transcribir toda la crítica, letra a letra (y respetando sus faltas de ortografía y/o redacción -¡ay, ese último párrafo!-), de las páginas de Imágenes a mi blog personal. ¡Sigo siendo un juntaletras! Escribir me gusta aún más que leer viejas revistas de cine... Uno es quién es... En fin, os invito a leer la crítica, que me parece fantástica. ¡Feliz salida y entrada de año, que este que empieza os traiga muy poca lamentabilidad!

Lo que distingue esta película del cine negro al uso es que en ella importa menos el cómo que el qué. Es decir, importa menos su retórica o su gramática que lo que podemos hallar bajo esa retórica o esa gramática. Sus imágenes no construyen Historia con mayúscula, tan solo narran su propia historia: humilde, irrespirable, terrible...

Si nos fijamos en El Padrino (1972, Francis Ford Coppola), que comenzó siendo una película para luego convertirse en una serie (cinematográfica, aunque también haya un montaje televisivo), nos damos cuenta de que en ella lo que de verdad importa no es tanto su contextualización o su conceptualización como su iconicidad, importa más su superficie que su substancia. Don Vito no es mafioso asesino, es Marlon Brando y Robert De Niro, dos de los mejores actores de la historia del cine, capaces de hacer que siempre (o casi siempre) nos gusten sus personajes, interpreten a quien interpreten, más allá del Bien y del Mal. Al Pacino, James Caan, Diane Keaton, Talia Shire & Co. otro tanto de lo mismo. No proyectan imágenes porque han acabado convirtiéndose en retratos para el forro de nuestras carpetas y para las grandes pinacotecas. Por eso es tan difícil sobrevivir a esas películas, especialmente a las dos primeras. Son el alimento perfecto para los mitómanos, que no las ven, las veneran. Algo así sucede con Los Soprano, donde James Galdonfini juega al mismo juego que Nicolas Cage en la mayoría de sus películas: a interpretar de manera desatada, como si el cine se pudiera extinguir con cada plano. Para entendernos, bastaría con preguntarnos de qué va una película de Dario Argento o Quentin Tarantino, y en seguida nos damos cuenta de que no va de misas negras, espeleología del Mal, el Holocausto, ni la Guerra de Secesión; va de Dario Argento y Quentin Tarantino (sin que eso signifique nada en su contra).

Dogman, sin embargo, no va de Matteo Garrone, que cada día me gusta más aunque su obra haya puesto el listón muy alto. Dogman no es El adversario de Emmanuel Carrere ni El asesino de Pedralbes (1978, Gonzalo Herralde), donde a dos asesinos confesos se los observa con una mirada hipnotizada pero no hipnótica, dejándolos desplegar su personalidad egocéntrica y su visión distorsionada del mundo, con esa fascinación malsana de quienes saben que tienen entre manos un buen producto para vender a las masas. No, en absoluto. Dogman no se parece en nada a los ejemplos dados, ni en la narrativo ni en lo visual. Su rollo es más científico, menos periodístico, un poco a la manera de Roberto Saviano y su celo por la precisión en las descripciones y por los análisis locales (por si tienen alcance mundial y a alguien le sirven), sin droga dura ni Shakespeare.

Dogman trata de periferias y responsabilidad. Trata de un pusilánime Marcello (Marcello Forte), al que no asustan ni los gran daneses ni los rottweilers, capaz de aguantar más hostias y humillaciones que un saco de boxeo, con cara él mismo de perro apaleado porque está divorciado y quiere mucho a su hija. Trata también de un burro con patas Simoncino (Edoardo Pesce), que va girando y amenazando y hostiando a quien se ponga por delante, y a quien te gustaría ver siendo torturado en Saw o en algún programa de guerra psicológica tipo Sálvame Deluxe, Operación Triunfo, MasterChef o Gran Hermano, que son los favoritos de la gente con visión y mentes periféricas. Verlos juntos o por separado resulta tan frustrante como observar una célula enloquecida a través de un microscopio. Uno puede preguntarse de dónde vienen y adónde van, pero en el fondo lo que quiere es que algo o alguien los borre de la faz de la Tierra. Las medias tintas no valen con ellos a no ser que nos pongamos a hablar de Ricardo III, Trump o el Fondo Monetario Internacional. Son las periferias, las mismas de Las horas del día (2003, Jaime Rosales) o la estremecedora novela Felices como asesinos. No están en Siria, ni describen a miembros de ISIS. Están aquí, a nuestro alrededor. Sin embargo, el mundo da la sensación de no ir con ellos, me refiero al mundo de la libertad, la igualdad y la confraternidad, ese mundo donde las mujeres luchan por hacerse oír y todos deseamos mejoras en el sistema educativo y en el sanitario. Y lo peor del caso es que no son anomalías, en algunas partes son de hecho la norma. Garrone no sé cómo los ve, los muestra -eso sí- con una mirada fría y desapasionada, sin violines, trompetas o travellings morales, en una versión de The Walking Dead que más que sustos da miedo, miedo de verdad. Su película nos entrega a los espectadores la capacidad de intervenir, no para decir las tonterías de aquel crítico en Caro Diario (1993, Nanni Moretti) al hablar sobre Henry, retrato de un asesino en serie (1986, John McNaughton), tan solo para pensar, después de haber visto -eso sí- un espectáculo desolador (y magnífico) sobre la monstruosidad social, la íntima y la pública, la que ladra y la que muerde.

No os hará mejores cinéfilos, ni tan siquiera mejores espectadores de cine, pero quizás os ayude a no observar la realidad de una manera menos pasiva.

lunes, 19 de noviembre de 2018

El curioso caso de David Fincher

En mi reciente viaje a Londres me compré un libro de saldo en la filmoteca que me está encantando. Se llama Dark Eye: The Films of David Fincher, lo ha escrito un tal James Swallow y de sus originales 14.99 libras ha pasado a costar 1.99. Lo siento por James Swallow pero mis bolsillos sin duda lo agradecieron. Pero la cuestión no es lo barato o caro que sea el libro, sino lo bueno que es. Y este es muy bueno.

A Fincher le tenía un poco perdida la pista; sí, yo también vi Gone Girl en cine y me gustó mucho pero ahí ha quedado, como el resto de su filmografía. Leyendo los primeros capítulos del libro (en los que el autor se entrevista con Fincher y deja claro no solo que sabe sacarle jugo al entrevistado sino que ha hecho una investigación previa como Dios manda -pese a lo que diga alguna review desnortada de Goodreads-) he recordado lo mucho que me flipaba este director cuando era... joven (ay, ay, lo que he escrito). Recuerdo ver varias veces en el cine Fight Club y hasta convencer a algún amigo para venir a verla conmigo porque era, sencillamente, lo mejor que había visto en mi vida. Y qué os voy a contar de Seven que no sepáis. Ayer me puse The Game en Netflix y, aunque no me volvió tan loco como en su momento en cines, sí que pude apreciar de nuevo lo buen director que es este señor (y el carismazo que tenía Michael Douglas, todo sea dicho). Tengo la intención, si la vida real y sus absurdas obligaciones no recreativas lo permiten, de continuar revisando la filmografía de Fincher, incluida Alien 3. Porque si vamos a hacerlo, vamos a hacerlo con todas las consecuencias.

Os dejo un par de  extractos (en formato foto porque transcribir es una tarea titánica) de declaraciones que me han llamado la atención del director sobre lo absurda que es cierta publicidad (menciona a Coca-Cola) y se opone a la idea de que todo el mundo tenga la capacidad de contar historias (se refiere al "storytelling" como un don):



martes, 14 de agosto de 2018

Mi opinión sobre el 4DX, el nuevo humo que vende Hollywood y que me envuelve como el humo negro


Dejad que os cuente aquí mi experiencia con el cine 4DX, y os lo contare sin tildes y con faltas de ortografía puesto que escribo esto en mi laburo con su teclado FORANEO. The Foreigner Keyboard.

Este es el nuevo gimmick (truquito o gracieta para atraer audiencias) que se le ha ocurrido a Hollywood para que la gente siga yendo al cine y no se vea todas las películas en casa enchufado a Netflix directamente de un tubo, como el invento de Jim Carrey en Batman Forever. El invento, que ya estaba en muchos parques temáticos y que yo he disfrutado en el California Adventure de Los Angeles o los parques Universal de la misma ciudad, consiste en MENEAR LOS ASIENTOS cuando hay escenas de acción, lanzarte agua cuando toque, disparar viento contra tu careto cuando la historia lo requiere y alternar algún que otro “rayo” en la sala (para mi, el peor efecto de todos). Ah, pero te gusta esto de que te hagan cosas mientras ve la película? Para cierto tipo de pelis, SI, ME CHIFLA. Veria una pelicula con chicha en este formato? Nunca en mi vida. Además, el invento esta hecho expresamente para los juguetitos caros de Hollywood, no precisamente para las buenas historias. Las ultimas de Parque Jurasico y Mision Imposible (ojo, esta la vi antes a lo normal) ganaron unos puntitos extra con el invento. El 4DX enrique “la experiencia cinematográfica” y voy a intentar contaros por que (se que este por que lleva tilde pero… you know…).




Por ejemplo, la de los dinos. A mi Jurassic World me parecio un bluff tremendo, hay gente que al contrario, la que les parece el bluf es la de Bayona, pues muy bien, perfecto. Lo que intento ilustrar es que VENIA CON LA BAJONA y sin muchas ganas de ver otro Parque Jurasico, pero cuando empezaron a menear las butacas cuando los coches huyen de los dinos ME DIVIERTO, cuando empezaron a soplarme en la nunca cuando les lanzan dardos a los bichejos para dormirlos ME LO PASO PIPA, cuando empiezan a caer gotas de agua cuando se pone a llover en mitad de una expedición por la jungla ME LO GOZO BIEN. Y hay mas efectillos, alguna carta en la manga, que se guarda el 4DX, cositas mas sutiles… por ejemplo, en la ultima Mision Cruiser, hay una secuencia mágica en la que Tom Cruise y Henry Cavill se lanzan desde un avión haciando casi una caída libre hasta una discoteca de Paris (how cool is that entrance?),solo abren el paracaídas a ultimisima hora. Bueno, pues cuando Tom y Henry se asoman al avión o cuando estan en plena caída, la butaca se va inclinando ligeramente hacia abajo, como para precipitarte a ti en esa caída libre. Y mantienen la butaca inclinada for a few seconds. MAGICO.

El 3D que le meten al 4DX pues bueno, pues ahí esta, no molesta tanto como el 3D a secas. El 4DX no es el mejor modo de ver películas, de hecho prefiero ver una película que me interese en 2D y en IMAX si se ha rodado específicamente en IMAX, pero para una peli palomitera de estas… I’m in. Puede que me canse en un par de películas más, pero de momento lo banco totalmente.

miércoles, 7 de marzo de 2018

#PanteraSoWhite


Cuando creía que Black Panther era un pasito adelante para la comunidad afroamericana (dirigida por un negro, interpretada por negros, el superhéroe que salva al mundo se llama literalmente pantera NEGRA)… tracatrá, llega un tipo que dice que el villano del film es el tío que demanda libertad para los negros, que el único blanco de la película (que además es de la CIA) es pintado como un héroe y que, claro está, no va a ser precisamente una película de Disney la que ayude a la causa negra. Vamos, que todo es poco menos que un insulto para la otra Pantera Negra, la que existió de verdad. Es un punto de vista intrigante y, tras escucharle explicarse, pleno de razón (... o, al menos, no exento de ella). Podéis escuchar la DELICIOSA charla ("¿Es Black Panther una película malvada?") entre Leslie Lee III y mi admirado David Chen (presentador de Slashfilmcast) pinchando aquí; por discusiones como esta Slashfilmcast es uno de mispodcasts favoritos de cine.

Por cierto, esa panterita es ya una de las 10 películas más taquilleras en Estados Unidos de la historia (solo me gusta de verdad la película número 7 del ranking). ¡Cómo se lo está trabajando la pantera!

viernes, 8 de diciembre de 2017

Arnold Schwarzenegger, te brindo una resurrección laboral

Hace ya unos cuantos tweets (ahora el tiempo se mide así), Trump puso a parir a Obama por unas supuestas escuchas ilegales que este habría realizado de su base de operaciones en la Trump Tower antes de proclamarse presidente; y la prensa y redes sociales se volvieron locas con esto… cuando deberían haber enloquecido por la otra persona a la que Trump puso a parir en Twitter apenas media hora después, Arnold Schwarzenegger. Trump dijo que el programa The Apprentice ya no es lo que era desde que el jefazo del show es Schwarzie y no él. Y que la baja audiencia del programa desde su marcha le daba la razón (aquí tenéis la intro de la primera temporada, con Trump vendiendo la moto de categoría).

Olvidando el preocupante hecho (y esto es lo realmente preocupante del mandato de Trump) de que Donald Trump tiene más tirón televisivo que Terminator, centrémonos en la carrera del actor de origen austriaco. ¿Qué leches ha pasado para que su estrella se haya apagado de esta manera? 
A mí Terminator Genesys me parece divertidísima, la más rewatchable de la serie tras la segunda con mucha diferencia, pero no la vio ni Perry por lo que la franquicia quedará aparcada (que no muerta) durante un tiempito. Pero no preocuparse, que ya me he puesto yo a pensarle a Arnie unas cuantas propuestas chulas para revitalizar su cuerpo, mente y carrera:

1/ Eraser 2 (tagline: He will erase you. And everybody else.): John Kruger vuelve al ruedo para proteger a otro testigo que sabe cosas muy importantes sobre alguna cosa muy importante y podría ser asesinado por ello. En este caso cambiamos a Vanessa Williams por Seth Rogen. Yep, you heard that right. La primera Eraser tenía un puntito cómico muy disfrutable, así que el Chuache “cuidando” de un irresponsable Rogen podría tener su aquel. La trama puede ser la típica, Rogen es un genio de la informática al que varias corporaciones quieren asesinar porque ha desclasificado las listas secretas de los cuerpos de seguridad mundiales y blablablá. El concepto es este: Seth Rogen. Arnold Schwarzenegger. Pegando tiros. Soltando chistes. SOLD.

Importantísimo para el éxito: Hay que repetir el enfrentamiento entre Schwarzenegger y un cocodrilo (y el mítico one-liner cuando se lo carga: “Ahora eres un bolso”). Quizá cambiar al alligator por un koala alterado, quizá por un mono loco (“… Get back to the Planet of the Apes, BAM!”).

2/ High School Cop (tagline: Day 1: Math. Day 2: Death): John Kimble decide infiltrarse otra vez en el sistema educativo para desarmar no sé qué trama de contrabando de drogas or whatever, pero ahora no se mete a Poli de guardería, sino a Poli de instituto. ¡Mano dura con esos adolescentes y sus hormonas, Arnold! Lógicamente, hay que meter trama amorosilla con otra profesora, yo veo aquí una opción muy buena para que Elisabeth Shue se lleve un cheque fácil. Elisabeth, ¿dónde andas?

Importantísimo para el éxito: La mítica frase del chaval de “los niños tienen pene, las niñas tienen vagina” va a ser difícil de igualar, pero podemos intentarlo. O, directamente, contratar al niño (que hoy será padre de familia) para que le tape la boca a uno de sus hijos cuando esté a punto de repetir la frase. Es tonto, and dumb works.

3/ Truer Lies (Mentiras Arriesgadas 2, tagline: El matrimonio fue movidito. Imaginad cómo será el divorcio): Arnold y Jamie Lee Curtis están en pleno proceso de divorcio (la vida de agentes secretos hace incompatible lo de ir a comer al chino del barrio el domingo) cuando descubren que oh, no, su hija ya crecidita Eliza Dushku y el novio de esta (¿Jai Courtney?) son también agentes secretos. Es una mezcla de Spy Kids, La Guerra de los Rose y todo lo que queráis echarle al potaje. Yo lo veo.

Importantísimo para el éxito: Es necesario un nuevo striptease. Para darle la vuelta a la tortilla, esta vez debería hacérselo un tío a Elisa Dushku (aunque sabe Dios que yo preferiría que fuera a la inversa…).

4/ End of Days: Apocalypse (tagline: On the eight day, God created Arnold): Siempre he sentido un cariñito muy especial por esta olvidada cinta de acción de 1999 (¡¡¡a los nueves les das la vuelta y forman el número de la Bestia!!!) en la que Schwarzenegger se enfrenta al mismísimo diablo en un mano a mano épico-celestial. Tiene frases tan míticas como la que le suelta Arnie a un cura “entre su fe y mi glock del 45, me quedo con mi glock del 45” o el propio nombre de Arnie en el film: Jericho Cane. Toma ya. La secuela iría del Diablo (Gabriel Byrne, que lo hizo con mucho entusiasmo) reclutando a un ejército de belcebús para, esta vez sí, traer al anticristo a la Tierra y acabar con esta pantomima llamada humanidad. Yo soy Team Diablo.

Importantísimo para el éxito: El Diablo debe, de nuevo, mear en la calle y prenderle fuego a su meada para demostrar que es el que corta el bacalao. Propongo que primero mee como una cabra montesa para luego mutar en Gabriel Byrne (para demostrar lo que han avanzado los FX, el pis sigue igual).

miércoles, 30 de agosto de 2017

Las modas, los odios; Kristen Stewart


Lo de las cosas que se ponen de moda es complicado. Ahora está mal visto declararse fan de Denis Villeneuve o Christopher Nolan porque ya son mainstream; sin embargo, ahora está bien visto pronunciarse seguidor de Kristen Stewart porque ya no hace Crepúsculos sino cosas indies respetables. Yo la amé en todos sus productos comerciales, soportando aquellos ingeniosos comentarios sobre su pelo o "¡¿pero cómo va a ser más guapa que Charlize Theron?! ¡Subjetivamente creo que no y por lo tanto la película es ridícula!", así que me perdonaréis si me pongo una medallita y afirmo orgulloso que, además de una cara bonita, parece confirmarse que es actriz (aprovecho ahora que en breve hará alguna comercial y volverá la olita del odio buena).

Viene todo esto a cuenta del mazacote de comentarios negativos que ha tenido que soportar la muchacha, tanto de gente anónima como de gente a-sínima (gente que sí se identifica, que es no-nónima, o sea, que es a-SÍnima -estudiemos esta palabra, yo la veo fuerte y con ganas de quedarse-). Si a Marty McFly se le borraba el cuerpo de la foto porque estaba torciendo su futuro, a Kristen se le habrá abollado el careto del DNI de tantos palos de la crítica. Rescato aquí un trocito de un texto salvaje contra la chica. Me maravilla lo bien que está escrito, francamente. Si vas a rajar de una película o actriz, al menos cúrrate el texto (no puedo atribuir el autor porque leo tantas cosas y me cortapego tantas otras en documentos de Word que me es sencillamente imposible):

Stewart demonstrates that as an actress, she's a pretty interesting installation art, a sucking hole and a blank projector screen at the same time--the Edie Sedgwick of Poor Little Rich Girl and Beauty #2, who might have had something going on somewhere in there, but mostly just stood around looking pretty like, say, a soup can, or a banana. I confess that whatever wavelength Stewart's appeal operates on is a pitch I can't hear, though I have complete confidence that her pale, buck-toothed, gape-mouthed Culkin vapidity is doing what it's supposed to in Snow White and the Huntsman. I'd like to think that Stewart is an active participant in her exploitation as the world's palest Rorschach blot, but I suspect she doesn't know that she's the heroine in romance-novel cover art: Doomed to be replaced by the reader's face in her mind, held in some brawny embrace.

PD. ¿Soy yo o "la olita del odio" es un título guay para algo?

lunes, 28 de agosto de 2017

En defensa de Nuclear Man


Me flipa Nuclear Man. Me encantan sus uñas, su tinte, que te de cortocircuitos. Siempre he querido que continuaran su historia, que tuviera más rounds contra Superman, que lo resucitaran en los cómics. Pero el mundo conspira en mi contra. Claro que Superman IV fue un desvarío sideral, pero… ¿tanto cuesta reconocer que, oculto entre la maleza, se escondía un fantástico villano con un potencial tremendo?

Sigue leyendo en Supersoplido >>>

viernes, 25 de agosto de 2017

El diablo viste de Prada es un clásico moderno (y tengo argumentos)


Ayer volví a ver El diablo viste de Prada y el arco de disfrute de mi personaje (o sea, el mío) fue tal que así: “Me está gustando > Me está encantando > ¡Clásico moderno!”. El reparto, el guión, las canciones pop que pegaban en el momento… todo funciona como un reloj en esta “película facilona y agrada-públicos que llevamos haciendo en Hollywood desde hace 70 años y bien que te gusta, pájaro”. Estos son mis cinco argumentos para defenderla:

Sigue leyendo en Brenda Forever >>>

martes, 15 de agosto de 2017

Una historia de fantasmas


Ayer vi A Ghost Story y me pasaron tres cosas mientras la veía. Primero, sentí un sopor muy fuerte. Ese plano secuencia de Rooney Mara comiendo tarta durante tres minutos... uff, hay que tener la piel fílmica muy dura para aguantar ese chaparrón y no morir narcotizado. No tengo nada en contra de una película en la que una actriz tenga que lidiar con tartas (hola, Felicity), pero a lo mejor tendríamos que, no sé, hacer avanzar la acción y esas cosas. ¿Un personaje repitiendo lo mismo durante tres minutos? ¿Qué es esto, un GIF?

En segundo lugar, sentí un interés repentino. De repente, aquella película de efectos somníferos comenzó a ofrecer elementos de interés. La trama avanzaba algo, un poco. El director (el de la FABULOSA película del niño y su dragón-mascota), que hasta entonces se había empeñado en anclar su historia al suelo, había decidido que era el momento de lo de "imágenes en movimiento", quizá para evitar que sus productores le demandaran en un juzgado. En tercer y último lugar, no puedo ocultar que sentí cierta fascinación ante el final, del que ya se intuyen cosas desde el principio, pero que es bonito y chachi. No voy a mentir, A Ghost Story cae en los peores excesos de la película indie más indie que te puedas imaginar, es muy aburrida durante mucho tiempo... pero te recomiendo que la veas. El final, a lo mejor, te hace tilín.

Y eso es el cine, ¿no? Cualidades aparte de una película, si te hace tilín, te hace tilín, ¿no?

domingo, 6 de agosto de 2017

Psychosis

"Allí es donde pasa todo el tocomocho"

Ayer volví a ver Psicosis, que en inglés no se llama Psicosis sino Psicópata (Psycho). Por una vez, y sin que sirva de precedente (o sí, no sé, ¿por qué este latiguillo osa predecir el futuro?), tengo que aplaudir cómo tradujeron el título al español. ¿No es Psicópata un título un poco, cómo decirlo... revelador? "Ah, que va de un psicópata... ¡ya está, el loco ese del motel!". Ves entrar en escena a Norman Bates y ya te queda claro. Pero si la llamas Psicosis como que lo dejas un poco más en el aire...

Pero no venía a aquí a debatir la idoneidad del título de la peli, sino a contaros lo divertido que sería tener conocimientos de Photoshop (del paquete Office, yo solo el Word y el Bloc de notas) y diseñar carteles de películas con la traducción al inglés del título que le dimos en España a la peli. Me explico: 
  • Tiburón (Jaws en el original) sería Shark
  • Dos tontos muy tontos (Dumb and Dumber en el original) sería 2 Really Dumb Guys
  • La jungla de cristal (Die Hard en el original) sería Glass Jungle
  • La guerra de las galaxias (Star Wars en el original) sería War of the Galaxies
  • Cazafantasmas (Ghostbusters en el original) sería Ghosthunters
... Y así siguiendo. He encontrado un post muy chulo donde intentan explicar algunas de las razones por las que en España doblamos títulos con tanta alegría, pero no he encontrado nada de pósters con títulos españoles traducidos al inglés. Pero tiene que existir, ¿no? Como lo del Dinosaurio-vampiro...

miércoles, 2 de agosto de 2017

A 47 metros: Mandy Moore contra los tiburones


A 47 metros tiene una premisa que no engaña a nadie: dos chicas en una jaula en el fondo del mar intentando sobrevivir a los tiburones, la falta de oxígeno y esa molesta sensación de cuando pisas una piedra con el canto muy afilado en la playa y te quieres morir del daño... pero sobre todo a lo del oxígeno y los tiburones. Además, la protagonista es Mandy Moore. ¡Y la estrenan en verano! ¿Se puede pedir más en la vida?

Sigue leyendo en Brenda Forever >>>

lunes, 31 de julio de 2017

El futuro de la prensa


Hoy he visto en el Eason, una de mis tiendas favoritas de Dublín, una revista que me estaba llamando desde el estante. La que veis en la foto. He estado a punto de comprármela sólo por leer el reportaje de portada. ¿Las mejores 40 bandas sonoras pop? ¡Dímelas ya! ¡No sabía cuánto necesitaba este ranking en mi vida hasta que los vivos colores de la portada me han generado esta falsa necesidad de conocimiento inútil! Las bandas sonoras me pierden desde siempre. Cuando escribo en el portátil es prácticamente lo único que escucho (ahora está sonando la de Oblivion de Anthony Gonzalez de M83 y Joseph Trapanese, muy deudora de las de Zimmer para Inception y The Dark Knight con unos toquecillos Tron para darle picantito). Puedo identificar fácilmente a al menos seis o siete compositores de cine comercial americano. Ya, tampoco parecen tantos, pero son más que los que puede identificar el español medio.

El español medio es un señor que está ahí, a lo suyo, sin meterse con nadie, pero muy cansado de aguantar año tras año ser usado en todas las estadísticas de España. Pero un día, su furia estallará... resonará una voz en la noche, un hombre se alzará y dirá...

YO SOY EL ESPAÑOL MEDIO.

Pero a lo que íbamos, la revista. He hojeado con hache el resto de contenidos y bueno, que si David Bowie y nosequé etapa de su carrera, una historia del diseño de las portadas de los discos, algo de Cyndi Lauper... bah, mi interés real era uno solo, lo del ranking, Serían un total de ¿15 páginas? ¿18? Por ahí. He terminado dejando la revista en el estante porque valía más de 8 euros. Yep. Eso es lo que valen las revistas por aquí, como la mayoría vienen de UK y allí las venden a unas 5 libras por barba... tracatrá, a más de 8 euros la pieza. Claro, hay que pensárselo mucho. Yo antes era un descontrolado en la vida. Me refiero a comprar muchas revistas, no a consumir drogas. Ahora intento moderame (para desgracia de los accionistas de SciFiNow, SFX, Total Film, Empire, Entertainment Weekly, Starburst, Geeky Monkey...). No me la he llevado. Pero me he puesto a pensar... ¿y si vendieran suelto el reportaje que me interesa? 

Pagaría fácil un eurito, hasta dos, por ese contenido. ¿Y si despiezaran las revistas y vendieran los contenidos/artículos/columnas por separado? Igual que se compran las canciones sueltas y no es obligatorio llevarse el disco entero. En internet, en digital. EN EL FUTURO. O sea, EN AHORA. ¿Esto se hace ya? ¿Puedo comprarme del AS solo la columna de Santiago Segurola? ¿Es posible que de El País solo me lleve los textos de Elvira Lindo? ¿Puedo meterme en la Hobby Consolas y llevarme únicamente el Teléfono Rojo de Yen (esto es para los más viejos del lugar)? Oye, que si todo esto se sigue leyendo gratis en sus webs, estupendo. Pero es que las revistas enteritas no se pueden leer en sus webs.

Esto tiene que ser. Como le dijo Bart Simpson a nosequién cuando le enseñó el cómic "El dinosaurio-vampiro": "... Tenía que existir".


jueves, 27 de julio de 2017

Proceso de (des)composición


Me encanta leer sobre cine. Leo 84 revistas de cine al mes (he llegado a dudar de si me gusta mas el cine o las revistas de cine), visito webs de noticias y críticas a diario y suelo comprar toneladas de libros sobre películas, directores y toda la vaina. Pero hay un tipo de libro de cine que me vuelve loco: el noble, proceloso y absolutamente crazy proceso de producción de una película. Desde que nace la idea en la cabeza de una persona (o en la sala de juntas de una empresa de juguetes) hasta que se proyecta en la sala, las fases por las que atraviesa una película me parecen fascinantes, y en ocasiones mucho más que la propia película. 

Hace poco volví a ver Guerra Mundial Z y me gustó quizá un poquito más que la última vez (Brad Pitt is solid as fuck, el tercer acto es original y visualmente es bien golosa). Pero me gustó aún más después de releer la historia de Variety en la que se detalla con pelos (puaj!) y señales el camino tortuoso que atravesó esta cinta hasta el día de su estreno. Tened en cuenta que la idea original era llevar al cine la novela homónima de Max Brooks, pero si habéis visto la película sabréis que de la novela no cogen ni las comas. El proceso de creación de una película, con el tren ya en marcha como en este caso, siempre me ha subyugado como Nosferatu a sus víctimas.

Llevo muchos años haciendo un seguimiento intenso a este tipo de historias, que si Bill Murray iba a ser Batman, lo que tenía pensado Oliver Stone para un nuevo Planeta de los Simios, los múltiples volantazos del reboot de Cazafantasmas, la fallida versión de Superman de Tim Burton (mirad este documental que el propio director ha colgado gratis en YouTube si queréis indagar)… todo esto me chifla, me pone como una moto y, afortunadamente, hay un montón de material sobre el tema. Hasta en el mayor mojón comercial de Hollywood hay cierta creatividad, fallida, explosiva, deliciosa. Y si no, ahí están los libros de arte de cualquier film de medio pelo. Son espectaculares. Los devoro. Melocomotó, melocomotó, los garbazos del puchero...

jueves, 13 de julio de 2017

Band Aid: La película de la pareja que convierte sus peleas en canciones


Puede que a la peli Band Aid la llamen en España "Algo pasa con esa pareja" o similar... pero la gracia al concepto no se la van a quitar: una pareja que decide convertir sus continuas peleas en canciones terapéuticas. Si Zoe Lister-Jones, actriz, guionista y directora debutante, tenía alguna herida por sus series canceladas, he aquí una tirita maravillosa: la crítica la está poniendo por las nubes. 

Zoe Lister-Jones es una actriz de rostro interesante y delivery más interesante aún. Cada vez que ha salido en una serie, seguro que te has quedado con su cara...

Sigue leyendo en Brenda Forever >>>

lunes, 20 de marzo de 2017

Hacer buenas críticas cinematográficas es fácil si sabes cómo (y yo no sé cómo)


Siempre he querido escribir bien críticas de cine. Pero siempre acabo cediendo a escribir deprisa y un poco en tono "popular". No popular en plan sencillo y elegante y bellísimo como Roger Ebert, sino popular en plan chabacano. Para escribir buenas críticas de cine hay que tener una larga vida fílmica a tus espaldas y un largo talento como escritor (como el que hace falta para no escribir construcciones tan horribles como "largo talento"). Acabo de leer una de Jonathan Romney en un número pasado de Sight & Sound que me ha encantado. Es de Manchester by the Sea, la película que quería que ganara el Oscar (perdóname, La La Land, soy lo peor) porque me pareció sencillamente una obra maestra; como esta crítica, de la que destaco un par de párrafos que te descubren otras capas de la cebolla, te amplían la experiencia cinematográfica, te la ensanchan, te la convierten en unos baggy-pants que flipas. Cuando una crítica te provoca una segunda lectura, no necesariamente distinta pero sí más profunda, más avezada, de la que ya tenías de un film... ¡qué maravilla!

The term "tip of the iceberg" comes to mind when watching Kenneth Lonergan´s Manchester by the Sea. That is partly because his third feature is a very wintry film; featuring repeated shots of its protagonist shovelling snow, Manchester is a story about a man´s life frozen in suspense, about a winter of the soul. But the film also makes us feel that that, both in terms of its narrative and characters, we are only seeing the tip of the iceberg in the sense that what is shown on screen only partly lays bare the intricacies of this particular drama. Lonergan has made a film of great directness and simplicity that nevertheless constantly gestures at a larger complexity (...) 
Narrative intricacy apart, Manchester by the Sea might easily register at first sight as a classic American mainstream take on emotional drama: unproblematic Sundance realism. Yet Lonergan is grappling with the complex unmanageability of human experience in a way that is both sensitive and generous, attending to his characters´fine shadings without foregrounding his own stylistics, which are modestly downplayed (...)

domingo, 19 de marzo de 2017

Wonder Woman, Wonder Promise


Con cada declaración de la directora Patty Jenkins, más ganas tengo de ver Wonder Woman. En este extracto habla de qué películas le inspiraron y, francamente, todo suena a música celestial. La película se estrena en junio en casi todo el mundo y pienso estar el primero en la cola (bueno, realmente no estaré en la cola porque saco las entradas por internet y el muchacho de la entrada me lee el código directamente de mi pantalla, gracias móvil moderno).

It ended up being very Superman. For me it’s Casablanca a lot. It came up a lot. And Indiana Jones. It’s those three films. It’s a classic film. We’re making a classic film. We care about humor. We care about epic. We care about heroicism. We care about arc and story. Make it elegant. Go for it. Don’t hold back. Just try for that pocket all the time. Really those three films with a kind of war hero, who Steve Trevor is. Indiana Jones or Rick from Casablanca meets Wonder Woman and I’m in.
Relacionado: Wonder Woman es (casi, un poco) la primera superheroína 

martes, 7 de marzo de 2017

Boss Baby, eres mágico



The Boss Baby
es uno de los conceptos más divertidos que he visto en años. Cuando vi el tráiler, me subyugó como un vampiro. Ya le obedeceré siempre. La idea de un señor mayor, talludito, haciéndose pasar por bebé para obtener los favores de una familia (a la que quiere extorsionar por motivos que desconozco –en el tráiler no se desvela-) me parece maravillosa, revolucionaria. Grandiosa.
Además del tráiler (que empieza a molar de verdad cuando se descubre el tocomocho, debajo lo teneis), hace poco vi el libro de arte de la película y mi amor por esta película no ha hecho sino aumentar. Os digo algo, dudo mucho que vaya a verla (no conecto con las películas de animación, tienden a aburrirme, no se por qué), pero este Boss Baby puede conseguir imposibles. Lo cierto es que me encantaría arrodillarme ante él. Es un faro al final del camino, es la luz que debe guiarnos. ¡Oh, Boss Baby, qué bueno que viniste!
 


Por cierto, en España han matizado las facciones del "Bebé Jefazo" (venga, aceptamos pulpo, la verdad es que me parece una traducción apta, en Sudamérica será Un jefe en pañales) y lo han hecho un poco menos malo; fijáos en esos labios más pequeños, ese ceño un poquito menos fruncido, ese "tan solo es un bebé, que no se nos asusten las familias"... ¡maldita sea, no intentéis cambiar a Boss Baby! ¡Él no se somete! ¡Él no atiende a razones comerciales! El Bebé se vengará. Y su venganza será terrible.
 

Doctor Sleep no quiere que durmamos

He vuelto a ver Doctor Sleep , la película de 2019 que hace un doble combo desconocido hasta entonces, corregidme si me equivoco: es secuel...