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miércoles, 17 de enero de 2024

La invasión del Librocopia: libros reescritos por la Inteligencia Artificial, ¡y a cobrar!

A Matt Singer le han copiado. Pero a lo bestia. A lo turbo-bestia, como el aeropatín cañero de los malotes que perseguían a Marty McFly en Regreso al Futuro IIResulta que en Amazon cada vez se pueden encontrar más libros reescritos por la Inteligencia Artificial. A ver, como siempre y hasta el momento (sabe Dios cuando dejará de ser así), es una mano humana la que ha apretado el gatillo de la IA, pero luego a la IA le ha faltado tiempo para ejecutar con suma eficiencia la labor encomendada, que en este caso es la de meter un sablazo a una novela ya publicada. El tema es tal que así: un tipo o una tipa que quiere ganar un dinerito vendiendo un libro en Amazon, pero que no tiene ideas para llenar las tan temidas páginas en blanco, ¿qué hace? Pues decide “escribir su propia versión” de un libro recién publicado. Por ejemplo, saca una cosa llamada “Guía de El Problema Final de Arturo Pérez Reverte” y el que pique creyendo que se compraba el libro real, picó. ¿El contenido del librocopia? Pura morralla inconexa directamente sacada de varias y diversas fuentes, no necesariamente de un único libro.

Matt Singer, escritor del libro Opposable Thumbs: How Siskel & Ebert Changed Movies Forever y redactor en Screencrush (web enla que cuenta en primera persona cómo le han sablado su libro… y de la que procedo a, emmmm, sablar su artículo), ha sido la última víctima de este “crimen literario sin víctimas”. Resulta que buscó en Amazon su propio libro y, sí, el primer resultado es el suyo, pero el segundo es uno llamado SUMMARY AND ANALYSIS OF Matt Singer’s Book OPPOSABLE THUMBS: How Siskel & Ebert Changed Movies Forever de una tal Shirley Miller que se vende por 12 dólares en papel o 7 dólares en Kindle.


El autor (el auténtico, no la señora Miller) estaba tan intrigado que tuvo que leer esa versión de su libro y lo que encontró es esto:
20 páginas (¡encima escueto!) de frases ininteligibles. Para empezar, al nombrarle en la introducción del librocopia no le llaman “Matt Singer”, sino “Performer Wonder’s Bug Man”, ¡arrea! Es decir, han buscado un sinónimo para “Singer” (“Performer”) y han traducido a lo loco el nombre de su primer libro (Spider-Man: From Amazing to Spectacular se convierte en Wonder’s Bug Man). El resto del librocopia se compone de párrafos copiados al peso de webs como Goodreads y Publishers Weekly, cambiando una palabrita aquí, una coma allá. Para más inri, la foto de Shirley Miller ha sido sacada de una de esas páginas-depósito que proporcionan fotos de lo que necesites, en este caso era de una “mujer madura feliz y relajada” (¡y plagiadora de libros, esto no lo ponéis!). La autora del librocopia ha resultado ser una actriz, como la madre de Phoebe en aquella foto enmarcada.

¿Está bien entrenada la IA con la que Shirley Miller ha perpetrado este crimen de ficción? No mucho, pero la cosa no era sacar un libro “de verdad”, aunque fuera analizando la obra recién publicada de otro autor y valiéndose de su título (¡y portada!) para vender tu propio libro, sino sacar un libro. El que fuera. Como fuera. Siempre y cuando remitiera al original. Por si tienes el dedo loco y le das a comprar a la copia. ¿Esos dólares? A la buchaca. Muy bien, esto ocurre porque a la gente le gusta ganar dinero sin dar un palo al agua, asumimos esta verdad universal, pero… ¿¿es esto legal?? Pues parece que sí, pero ético no mucho, es por ello que Amazon elimina de sus resultados de búsqueda estos librocopia en cuanto tiene noticia de ellos... o en cuanto quieren hacer caso a sus propias, y algo enrevesadas, políticas sobre libros generados por una IA.

Para que este artículo no sea (solamente) una traducción del texto original de Matt Singer (para que no sea un artículocopia, vamos), he de decir que he investigado un poco a este respecto de “libros generados por IA a la venta” y los resultados no sorprendieron a Spielberg, pero sí a Spielbergo: en Genbeta nos contaron que hay libros generados por IA que asignan directamente a autores famosos (como si yo le endoso Tumulto, una serie de libros de “humor” que escribí con 15 años, a Stephen King y lo pongo a la venta), que hay otros que juegan al megamix y mezclan texto real con fotos generadas por IA; y luego están los libros publicados directamente por Chat GPT, a calzón quitao. Sí, soy ChatGPT y he escrito un libro, aquí me tenéis. Oye, estos al menos van de frente. 

¿Cuál es el futuro de todo esto? Pues que un autor ficticio creado por una IA empezará a desarrollar una personalidad propia, algo parecido a un "estilo", y que irá creando una legión de seguidores de carne y hueso que comprarán sus libros en las pocas librerías que queden abiertas en el mundo. Esto, como el Terminator, es inevitable.

lunes, 19 de noviembre de 2018

El curioso caso de David Fincher

En mi reciente viaje a Londres me compré un libro de saldo en la filmoteca que me está encantando. Se llama Dark Eye: The Films of David Fincher, lo ha escrito un tal James Swallow y de sus originales 14.99 libras ha pasado a costar 1.99. Lo siento por James Swallow pero mis bolsillos sin duda lo agradecieron. Pero la cuestión no es lo barato o caro que sea el libro, sino lo bueno que es. Y este es muy bueno.

A Fincher le tenía un poco perdida la pista; sí, yo también vi Gone Girl en cine y me gustó mucho pero ahí ha quedado, como el resto de su filmografía. Leyendo los primeros capítulos del libro (en los que el autor se entrevista con Fincher y deja claro no solo que sabe sacarle jugo al entrevistado sino que ha hecho una investigación previa como Dios manda -pese a lo que diga alguna review desnortada de Goodreads-) he recordado lo mucho que me flipaba este director cuando era... joven (ay, ay, lo que he escrito). Recuerdo ver varias veces en el cine Fight Club y hasta convencer a algún amigo para venir a verla conmigo porque era, sencillamente, lo mejor que había visto en mi vida. Y qué os voy a contar de Seven que no sepáis. Ayer me puse The Game en Netflix y, aunque no me volvió tan loco como en su momento en cines, sí que pude apreciar de nuevo lo buen director que es este señor (y el carismazo que tenía Michael Douglas, todo sea dicho). Tengo la intención, si la vida real y sus absurdas obligaciones no recreativas lo permiten, de continuar revisando la filmografía de Fincher, incluida Alien 3. Porque si vamos a hacerlo, vamos a hacerlo con todas las consecuencias.

Os dejo un par de  extractos (en formato foto porque transcribir es una tarea titánica) de declaraciones que me han llamado la atención del director sobre lo absurda que es cierta publicidad (menciona a Coca-Cola) y se opone a la idea de que todo el mundo tenga la capacidad de contar historias (se refiere al "storytelling" como un don):



jueves, 27 de julio de 2017

Proceso de (des)composición


Me encanta leer sobre cine. Leo 84 revistas de cine al mes (he llegado a dudar de si me gusta mas el cine o las revistas de cine), visito webs de noticias y críticas a diario y suelo comprar toneladas de libros sobre películas, directores y toda la vaina. Pero hay un tipo de libro de cine que me vuelve loco: el noble, proceloso y absolutamente crazy proceso de producción de una película. Desde que nace la idea en la cabeza de una persona (o en la sala de juntas de una empresa de juguetes) hasta que se proyecta en la sala, las fases por las que atraviesa una película me parecen fascinantes, y en ocasiones mucho más que la propia película. 

Hace poco volví a ver Guerra Mundial Z y me gustó quizá un poquito más que la última vez (Brad Pitt is solid as fuck, el tercer acto es original y visualmente es bien golosa). Pero me gustó aún más después de releer la historia de Variety en la que se detalla con pelos (puaj!) y señales el camino tortuoso que atravesó esta cinta hasta el día de su estreno. Tened en cuenta que la idea original era llevar al cine la novela homónima de Max Brooks, pero si habéis visto la película sabréis que de la novela no cogen ni las comas. El proceso de creación de una película, con el tren ya en marcha como en este caso, siempre me ha subyugado como Nosferatu a sus víctimas.

Llevo muchos años haciendo un seguimiento intenso a este tipo de historias, que si Bill Murray iba a ser Batman, lo que tenía pensado Oliver Stone para un nuevo Planeta de los Simios, los múltiples volantazos del reboot de Cazafantasmas, la fallida versión de Superman de Tim Burton (mirad este documental que el propio director ha colgado gratis en YouTube si queréis indagar)… todo esto me chifla, me pone como una moto y, afortunadamente, hay un montón de material sobre el tema. Hasta en el mayor mojón comercial de Hollywood hay cierta creatividad, fallida, explosiva, deliciosa. Y si no, ahí están los libros de arte de cualquier film de medio pelo. Son espectaculares. Los devoro. Melocomotó, melocomotó, los garbazos del puchero...

lunes, 6 de marzo de 2017

Chicas del tren de los 90 (o el Domestic Noir de antes)


Quiero romper una lanza (en la cabeza de los críticos) a favor de La chica del tren, una de esas películas denostadas por la prensa especializada que luego ves y dices “Oye, pues qué buen rato, ¿no?”. A ver, la peli es lo que es: una tv-movie con más medios, pero es que Emily Blunt lo da, los giros de guión salen como las setas y, francamente, ya era hora de recuperar en cine estos “thrillers de las pasiones bajas” que abundaron en los 90.

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martes, 28 de febrero de 2017

Diseños para Dummies


Los libros para Dummies han cambiado de diseño. Ya sabéis, los de Cocina para Dummies, HTML para Dummies, Colonización extraterrestre para Dummies… Estos libros tienen dos características muy reconocibles. Por un lado, sus contenidos sencillos, explicativos, nada densos; convirtiendo tochales en cosas asumibles* para ese tonto medio (hola, encantado) que quiere enterarse de qué va una materia en concreto. Por el otro, su diseño. Ese amarillo chillón en portadas y lomos, y la cabeza de ese señor-garabato les convertía en reconocibles a la legua.

Bueno, pues todo esto lo han mantenido en el nuevo diseño, pero ahora en plan “moderado”. Es como el traje de Superman en Man of Steel: sí, el azul es azul y el rojo es rojo pero ya no salta a tus ojos. La cabeza del señor-garabato es menos garabato. Y ni rastro de la letra de tiza para "DUMMIES". Ahora el aspecto de los libros es más "cuqui" y moderno, pero también menos auténtico. Mira y compara, solo puede quedar uno… ¿con cuál te quedas?

* Hay unos libros españoles llamados “XXXX contado con sencillez” por los que pongo la mano en el fuego, son estupendos

Doctor Sleep no quiere que durmamos

He vuelto a ver Doctor Sleep , la película de 2019 que hace un doble combo desconocido hasta entonces, corregidme si me equivoco: es secuel...