martes, 29 de diciembre de 2020

Battle of The Headlines

Las prisas son malas consejeras. Esto no sé si lo saben en la redacción digital del As (¿redacción digital? ¿está formada por unos y ceros amorfos, seres incorpóreos que trabajan para la web de un periódico deportivo?) a tenor de este polémico titular al respecto del último partido del Barça:

Analicemos detenidamente el titular: "Si hay público, se le cae el CFallo garrafal de Araujo: "Es una cagada el gol que recibimos"amp NoFallo garrafal de Araujo: "Es una cagada el gol que recibimos"u encima: cantada garrafal de Araújo que costó el empate". Todo un desafío para cualquier ser humano, no ya español, que aspire a discernir entre sujeto, verbo y predicado. Pero intentémoslo, desgranemos:

"Si hay público, se le cae el CFallo garrafal de Araujo". Aquí podemos ver que la rabiosa definición de la jugada defensiva de Araujo ("Fallo garrafal de Araujo") atropella a la previa declaración de intenciones del redactor ("Si hay público, se le cae el C--- amp Nou"). Es como si, con las ideas aún a medio cocer, el firmante del titular decide que ni siquiera tiene tiempo para borrar lo de que se le cae el Camp Nou al pobre Araujo; es tal la magnitud del error del defensa del Barcelona ("Fallo GARRAFAL") que este titular consigue el favor de la publicación, imponiéndose a la velocidad del dedo humano, incapaz de eliminar más que seis letras ("amp Nou"); la actualidad deja caer todo su peso sobre el apurado plumilla, obligado por las circunstancias a remendar su propio titular cuando aún no había reposado sobre el blanco de la World Wide Web.

"Es una cagada el gol que recibimos"amp NoFallo garrafal de Araujo". El periodista cede ahora la palabra al jugador del Barça, que lejos de asumir culpas decide repartir juego: "es una cagada el gol que recibimos", como si el fallo defensivo, calificado hace apenas nanosegundos como "garrafal", hubiera sido cometido por un ente misterioso, un suceso anónimo, sin autores; que simplemente se produjo en el campo del mismo modo que los aspersores riegan el césped o la música de J Balvin suena por la megafonía del estadio; un crimen sin asesino. Sin embargo, no es esta la parte polémica de esta segunda entrega del titular, sino lo que viene a continuación: "amp NoFallo garrafal de Araujo". Aquí podríamos considerar, no sin cierta parte de razón, que al redactor se le ha vuelto a colar su corrección de "Camp Nou", de la que solo sobrevivió el "amp No", pero... ¿y si el trabajador de As, lo que pretende en realidad, es avisarnos de que el fallo garrafal es de todo el juego defensivo del Barça y no únicamente de Araujo? Ojo, que si ignoramos "amp", lo que ahí pone es "NoFallo garrafal". ¿Está desdiciéndose a sí mismo en su propio titular? Si toda la redacción digital (recordemos, esos unos y ceros incorpóreos que ven el partido directamente en su cerebro electrónico, sin pantallas de por medio) ha convenido que el fallo ("garrafal") ha sido obra única e intrasferible de Araujo pero el redactor, quizá un becario (un uno o un cero becario, que en todas partes hay becarios), no está completamente de acuerdo... ¿no es, acaso, la opción más interesante, la más solvente, ceder en apariencia a la peer pressure para argumentar lo contrario justo a continuación vistiéndolo como un error de la web? "Sí, sí, voy a poner que es un fallo, y garrafal, de Araujo..." y por lo bajini dice "...pero luego voy a poner que no porque está claro que la cagada, Araujo dixit, tiene su autoría intelectual en el lamentable esquema defensivo orquestado por Ronald Koeman". ¿Estamos ante un error o ante una treta, magnífica, de un becario respondón?

Pero el firmante de la información deja lo mejor para el final...

"Es una cagada el gol que recibimos"u encima: cantada garrafal de Araújo que costó el empate". El remate del titular es cuando la cosa alcanza la categoría de genialidad, nos encontramos ante un plot-twist que ni M. Night Shyamalan. Atentos al movimiento: ""Es una cagada el gol que recibimos"u encima:". ¿Qué grafía, qué dialecto, aspira a interpretar la "u" ahí muerta, lanzada al vacío, casi al final de una frase? ¿Qué es "u" nada? Si seguimos el camino trazado por el periodista, literalmente nos alerta de que una "u" debe ir "encima" de algo, pero... ¿de qué o de quién? Si ponemos una "u" encima de "es una cagada el gol que recibimos" lo que tenemos es la reducción a la nada del concepto "gol cagada" o "fallo garrafal" de Araujo. Recojamos las miguitas de pan dejadas por el periodista del As: una letra "u" o el símbolo " ü \u" es un "represor" o "eliminador" de conceptos lingüísticos e ideas en la cultura maya, que siempre entendió el mismo del mismo modo que entendemos nosotros la señal de PROHIBIDO, el círculo rojo con una línea roja diagonal prohibiendo lo que hay en el interior del círculo. Así pues, si encerramos en un círculo lo que reprime o elimina nuestra "u" (recordemos, "u encima"), lo que entendemos es que la afirmación "Es una cagada el gol que recibimos" tiene valor cero; no es tal; el propio escritor del texto nos dice que él mismo elimina de la ecuación el concepto "el gol encajado es una cagada puntual", ¡de ningún modo! El fallo de Araujo sigue el famoso esquema de las estafas piramidales y en la punta de la misma encontramos, nada más y nada menos, que a Koeman, el otrora icono del Barça. La coletilla del titular ("cantada garrafal de Araújo que costó el empate") no es sino una concesión de cara a la galería, un guiño al jefe del departamento, un "sé exactamente lo que querías y es lo que te he dado". Sin embargo, como dijo la vieja de Titanic junto antes de atentar contra su vida: "El corazón de una mujer alberga muchos secretos".

Touchè.

PD. Echo de menos a Juanjo de la Iglesia.



lunes, 28 de diciembre de 2020

GazpachoIn

Mientras me sigo fascinando con personas que enseñan tarjetitas de su trabajo felicitándoles por lo hecho en 2020 (¿¿en qué universo alternativo enseñaría yo eso como motivo de orgullo??), en la red social de los trabajos (o falta de ellos, en mi caso, hasta ahora) me entretengo con otras cosas, como el vídeo de PepsiCo en el que anuncia que el Gazpacho Alvalle ha comenzado a venderse en Estados Unidos este año. Full disclosure: el gazpacho es una de las cosas que más me gustan del mundo así que no puedo sino sentir alegría por esos norteamericanos que han podido por fin meterle mano a eso que, vendido como "sopa fría de tomate", queda bastante deslucido. Como llamar "Spanish omelette" a la tortilla de patatas. Un quedarse muy corto en la definición. En fin, supongo que el sentido de este post era reflejar que lo más destacable de mi experiencia con la "red social de los trabajos" hasta el momento es ver una noticia sobre una marca de bricks de gazpachos. Así me luce el pelo.

sábado, 19 de diciembre de 2020

VinculadoEn/ConectadoAdentro

Estoy intentando cambiarme de trabajo (sigo en este) y no me ha quedado más remedio que pasar por el aro, es decir, volver a abrirme una cuenta en ConectadoAdentro, la famosa... ¿red... social... laboral? Cuando me la volví a abrir, no recordaba bien por qué me la había borrado in the first place. Con tantos "contactos exclusivos", chivatazos de ofertas y conexiones con personas a las que no he conocido en mi vida, me hallaba en un verdadero oasis de la posibilidad laboral. Pasadas dos semanas (y sin ningún resultado destacable), ya recuerdo claramente por qué me la borré: esa catarata de positividad y auto-superación personal es superior a mí. Me pasa como con la lactosa, mi cuerpo la rechaza. Pero lo peor no es eso, lo peor es que hay señores que van de "soy CEO y líder de lo mío, follow me" que ni siquiera saben escribir en inglés. Para muestra, el botón de debajo, yo he flipado al leer esto:

Es decir, que está diciendo todo lo que contrario de lo que pretende: te felicita por no formar parte de su red de contactos, en un claro "Fuck You" a todos los pringaos que buscan trabajo sin éxito (por no pertenecer a su red suprema). Sí, sí, ya sé que lo que quería decir es "a part of", pero querido amigo, "apart", todo junto, quiere decir "lejos de" o "separado", así que primero a aprender a escribir y luego ya nos ponemos los titulitos de CEO y emperador del reino. Prefiero no comentar las 2.000 likes y las 149 respuestas diciendo "a tope, las networks son lo mejor, vamos ahí"... Me siento sucísimo.

PD. Supongo que después de este post voy a dejar en blanco el apartado "blog personal" en las ofertas a las que me apunte.

sábado, 12 de diciembre de 2020

Mis 5 series favoritas de 2020

¿Gambito de dama? ¿The Mandalorian? ¿The Crown? ¡Qué rollo! Basta ya de listas gemelas, con los mismos títulos en todas, ¡innovemos! ¡In-SÍ-vemos! Y lo que vemos son mis 5 series favoritas del año incluyendo series de hace tres, cuatro o diecinueve años, ¡barra libre! Las únicas reglas para aparecer en esta lista son que YO la haya visto en 2020 (esta lista va realmente sobre MÍ); y que el show en cuestión responda afirmativamente a la pregunta: "¿Ha emocionado esta serie a Juan hasta dejarlo absolutamente TORCUATO?". ¡Vamos allá! (aprovecho para recomendarte mis series de 2019, 2018 y 2017... como si lo que necesitaras en tu vida ahora mismo es ver aún más series):

Selling Sunset (Netflix): Soy absolutamente chica. Soy absolutamente girlie. Y esta actualización "real" (as in real de "telerealidad") de Melrose Place, la serie que me amamantó en los 90, lo tenía todo para apelar a mis instintos más chick-flicks: bitcherío a tope, amoríos de gente guapa y opulencia hueca. Pediría a Netflix que, cuando saque la nueva temporada, me la inyecte directamente por vía intravenosa.

Los favoritos de Midas (Netflix): ¿Es Luis Tosar el mejor actor español de la historia? Yo esto no lo sé, pero que puede empatarle al que tú creas que lo es, eso sí que lo sé. Mateo Gil, al que tenía perdida la pista desde 1953 (sé que Nadie conoce a nadie es más reciente... pero tampoco mucho más) se marca un return to form que flipas en este elegante thriller que, más allá de los giros y las sorpresas, hace una radiografía precisa de lo que separa al pueblo llano de las clases pudientes (ver cuando Tosar termina su bebida en la terraza y donde posa el vaso). Guillermo Toledo, a todo esto, soberbio.

Servant (Apple TV+): Con las manitas de Shyamalan cuidando del bebé, esta serie de una niñera intrigante y posiblemente diabólica es mandanga de la buena si tus intereses en la vida son, como son los míos, la inquietud, la congoja y el desasosiego. Estos son mis intereses. Todos los actores son unos fenómenos, pero fenómenos como lo diría El Fary; muy top.

Dickinson (Apple TV+): Para manitas, las de Hailee Steinfeld, que todo lo que toca lo convierte en oro (al menos, ante mis ojos). Actriz con brillito en la mirada de ese que solo tienen las estrellas, su presencia en este estupendo producto armado en torno a la obra poética de Emily Dickinson fue el reclamo para que yo viera un producto armado en torno a la obra poética de Emily Dickinson. Una vez allí, solo puedo decir esto: es una de las series más divertidas y originales que he visto en años.

Breaking Bad/Better Call Saul (Netflix): Menudo combo, no veía una cosa igual desde las natillas con choco-bolas en un compartimento al lado para verterlas encima. Dos de las mejores series que he visto en mi vida. A las dos les cuesta arrancar pero cuando lo hacen... OH MAMMA. Oh Sweet Sweet Mamma. Llevan 300 años entre nosotros pero, como dijo Laura Dern en Parque Jurásico, nunca es tarde para excavar a uno de esos majestuosos dinosaurios (es mentira, esto nunca lo dijo Laura Dern, me lo acabo de inventar).

Honorable Mentions: Friends From Collage (TEMPORADA 1) es un divertimento honestísimo, con adultos resistiéndose a la vida adulta en una especie de Friends sin fingir que son pobres; Trial by Media tiene dos episodios iniciales muy killers para ir perdiendo gas progresivamente (Clooney, te dormiste en los laureles, no tomaste tu propio Nespresso); Cobra Kai funciona como un tiro seas o no fan de la saga Chico Karateka (es una auténtica patada (de grulla) en la boca a todas esas series hiper-complejas de nuestra vida); Antidisturbios es una obra maestra de Rodrigo Sorogoyen (iré a dónde vaya este señor, si va al baño a hacer la gran popochada, también); Watchmen está bien y es crazy y es Lindelof pero ha habido más hype que rendimiento en el campo; 30 Monedas, con esa Megan Montaner de mi vida, es el mejor Álex de la Iglesia en trienios (al menos sus primeros episodios, que es lo que vi en Sitges); y cada cierto tiempo cae un capitulito de Dawson Crece, ¿o qué creías, que lo de forever era por decir algo?

jueves, 10 de diciembre de 2020

Pero Lois

No me ha gustado nada descubrir, a tenor de lo que cuenta este artículo, que rodar con Teri Hatcher es algo muy parecido al infierno en la Tierra. Teri Hatcher es mi Lois Lane favorita y, al igual que Lois, debería ser una persona guay. Sí, estoy pidiéndole a una actriz que se funda con el personaje, que olvide sus valores y adopte los que le asigna la obra de ficción en la que participa. Vale que han pasado ya dos décadas desde Lois & Clark (una serie de la ABC, que pertenecía a Walt Disney, imaginaos hoy en día un personaje de Warner-DC en Disney, ¡qué descalzaperros!) y, técnicamente, a Teri Hatcher le resultaría imposible SER Lois Lane... pero, no sé, yo creo que nunca es tarde si la dicha es buena. Y esta dicha es muy buena. Por cierto, el único comentario al artículo de S Moda donde alertaban del comportamiento de la actriz en los rodajes ha sido borrado... ¿¿qué es lo que había escrito "Vorgas Llasa" que tuvo que censurarse a sí mismo al poco tiempo??

miércoles, 2 de diciembre de 2020

Engañar con las palabras

En el libro El árbol de la lengua de Lola Pons Rodríguez (Arpa), que me estoy leyendo a sorbitos pequeños, he leído el siguiente párrafo y me he quedado con la copla:

... cuando nos demos cuenta de que quien engaña con las palabras va a ser capaz de trampear con las cuentas y las leyes (...)

Esto es algo que me tiene la sangre hirviendo desde hace años, el uso obsceno que se hace de la lengua. ¿Quién usa su lengua más obscenamente, Rocco Sifredi o el jefe de prensa de cualquier político o multinacional? ¡El segundo! En mi trabajo, por ejemplo, dicen cosas como "we have been offered 12.500 calls today". ¿¿Offered?? A mí nadie me las ha ofrecido, no ha venido un simpático juglar a mi casa y me ha hecho una ofertita para descolgar un teléfono dorado; no, HE TENIDO QUE CONTESTAR A LA LLAMADA porque así debo hacerlo de acuerdo a mi contrato. Decir "te hemos ofrecido XX llamadas" en lugar de decir "has recibido XX llamadas" es, simplemente, una perversión del lenguaje.

Pero pervertir el lenguaje da igual. Se puede hacer con él lo que uno quiera. Nadie dice nada.

martes, 10 de noviembre de 2020

Inglés con tilde en la "e"

Hoy me he dado cuenta de que una compañera mía le ha puesto tildes a varias palabras en inglés... y, oye, están bien puestas, están donde deberían ir si el inglés admitiera tildes. Voy a repetir su jugada porque, francamente, me ha parecido fantástica. Estas son las pequeñas alegrías que salvan a mis neuronas en mi trabajo.

My táilor is rich
Do you want a cup of cóffee?
Is this the látest evolútion of the Énglish language?
I cértainly hópe so.
Yés we cán!

viernes, 23 de octubre de 2020

El libro físico

Como long-time-preacher de las virtudes del libro físico (lo bonito del objeto en sí, lo de oler el papel, lo de coger el libro entre tus manos, etc.), me encuentro un poco perdido ante el cambio que estoy experimentando en mi vida. Hace poco descubrí la aplicación Kindle para móviles Android y mi vida, esto es así, ha cambiado. Se acabaron las razones. Bye bye, argumentos. Sayonara, me gusta el olor a papel y a libro recién comprado. La verdad es que estoy adorando esta nueva encarnación del libro: digital, metafísica, cibernética. LIBRE. Es como si, liberadas de tinta y papel, las palabras llegaran más rápido a mi vida; estoy leyendo más y mejor que en mucho tiempo. Qué duda cabe que este vicio que he pillado al Kindle para Android se debe, fundamentalmente, a dos razones: 1) Sostengo en mi mano mi teléfono móvil demasiadas horas al día (darle al botoncito de la app es más rápido que todo el proceso levantarme-ir a estantería-coger libro-abrirlo-elegir posturita cómoda en sofá); y 2) Soy un recién llegado y, como toda novedad, el ansia irá disminuyendo progresivamente.

Pero lo que es cierto es que he encontrado un montón de ventajas que desconocía: las descargas gratuitas de cualquier libro es una absoluta gozada y, sobre todo, un termómetro excelente para pillarle la temperatura a un libro (se acabaron las blind buys!). O lo de bucear por autores, temas y títulos como si tú fueras ese dependiente de la Casa del Libro que se pone detrás de su ordenador a buscarte el libro que te interesa. Luego está lo de las recomendaciones de Kindle tras las lecturas o búsquedas que has realizado (sabemos que esto te hace tilín, Juan...); o lo de subrayar párrafos, hacer anotaciones donde quieras, ver los párrafos más subrayados por otros lectores (this is crazy) o la absoluta revolución que significa en mi vida lo de leer las notas a pie de página EN EL MISMO MOMENTO EN EL QUE VES EL NUMERITO, LE DAS AL NUMERITO Y TE APARECE LA ANOTACIÓN IPSO FACTO SIN TÚ TENER QUE PASAR PÁGINAS NI BAJAR MIRADAS A NINGÚN SITIO. Solo por esto ya merece la pena el libro digital. Veremos cómo manejo ambas pasiones, la física y la digital, ya os iré contando. Al final todo esto es culpa de One for the money y Katherine Heigl...

martes, 20 de octubre de 2020

Una pequeña actualización de mi (indecisa) vida: Sitges, Tiny Letters y dolores tobilleros

¿Por qué indecisa? Porque estoy entre un país y otro, trabajando desde un portátil en un trabajo que no me llena (o me llena de un líquido negro y viscoso que me empapuza y me aniquila como persona) y dudando una vez más de si empezar ahora "MI NUEVA VIDA" o hace tres(cientos) telediarios, cuando debería haberlo hecho. En fin, que una o dos veces al mes intentaré dar aquí una pequeña actualización sobre mi vida y milagros, siempre lo haré un martes. ¿Por qué los martes? Pues porque era cuando echaban Médico de familia en Telecinco. Es un homenaje.

  • Hace poco estuve en el Festival de Sitges, enmascaradísimo como manda el sentido común, y disfrutando de un certamen un pelín descafeinado (en lo que a ambientillo se refiere -lo cual era de esperar-; las pelis guay). De las siete producciones que tuve el gusto de ver, recomiendo muy fuerte la holandesa Tailgate (locos en la carretera), las americanas Save Yourselves!The Dark and The Wicked; y las españolas Un efecto óptico (premisa loquísima) y 30 monedas (el mejor Álex De la Iglesia desde hace ya ni me acuerdo).

  • ... No tuve la suerte de ver ninguna película del "género" Screenlife, que cada vez me gusta más y de la que hace poco vi la bueno-es-pasable-si-no-te-pones-exigente Host (que va de un grupo de amigos haciendo la ouija en una reunión por Zoom... cómo se aburre la peña...). Hablo más de este tipo de películas en este post publicado en Brenda Forever.

  • En el Festival de Sitges me compré una libretilla super chula, con el King Kong ya adoptado por el festival como mascota oficial en la portada (¿¿cómo se llama la portada de una agenda o libreta?? ¿¿la tapa?? ¿¿el dorsal?? Castellano, por qué me has abandonado...). Es una libreta que me he comprado "PARA ANOTAR TODAS MIS IDEAS". Ahora me temo que me pase como a Joey en Friends cuando se mudó a vivir solo para poder pensar en sus cosas y descubrió que, bueno, en realidad no tenía tantas cosas en las que pensar. La relación de los que escribimos (no profesionalmente, ojo, aunque sea por hobby (consolas) como es mi caso) con las libretas es fuerte; con las libretas y el material de papelería en general. A mí me fascinan los cuadernos de hojas amarillas, los stabilos fluorescentes (también los amarillos, el color subrayador por excelencia) y los encuadernadores de anillas con separadores de colorines. Nunca he tenido una Moleskine (en este sentido, por ese precio, siempre he llegado a la conclusión de Joey mucho antes que él). Y tú, ¿cuáles son tus materiales de papelería preferidos?

  • Cada vez me duele más el tobillo cuando corro. No soy un runner de nuevo cuño, guardaos esas críticas que ya salían por vuestra boca sucia; llevo años corriendo, ¡más de una década! Es el único deporte que "me gusta" (encuentro el gimnasio un absoluto sopor, inSOPORtable más de un mes, cuando expira la novedad). A ver, no es tanto cuando corro en sí sino más bien cuando estoy en reposo después de correr. Me dan dolorcitos. Pinchacitos. Soy mayor. Esto me está suponiendo un verdadero problema ya que es el único deporte que practico. Si no lo practico, me vuelvo panzudo.

  • En noviembre de 2018 me puse a escribir TinyLetters; cartitas íntimas y personales, con un puntito de sensualidad soterrada, para todos aquellos que se apuntaron. Tras 29 entregas en casi dos años (lo que nos da una media de 1'26 cartitas al mes), he decidido poner punto final (que no "punto y final" como dicen muchos ineptos) a la aventura... no sin antes rescatar todas las cartas bajo la etiqueta Tiny Letters para uso y disfrute de todos aquellos que no pudieron "gozarlas" en su momento. 


  • No quiero terminar este update sin dos recomendaciones finales. Por un lado, el producto que más feliz me ha hecho en los últimos días: las croquetas del Mercadona. Las de cocido y las de merluza y gambas. Que sí, que la dictadura del Mercadona y la comida healthy y blablablá... I feel you. Pero qué ricas están. Y, por el otro, te recomiendo que te suscribas a mis posts en la cajita de arriba a la izquierda (ver foto) para estar siempre al día de mi vida y así poder conciliar el sueño por las noches, ¡se acabó dar vueltas en la cama pensando si estaré bien o si habré cogido frío! Gracias.

viernes, 16 de octubre de 2020

El curioso caso de Katherine Heigl

Hay una peli de la actriz Katherine Heigl, una delirante de la que hablé aquí con pelos y señales (pelos y señales, ¡qué asco!), que vino a confirmar el declive de la que, apenas unos años antes, iba a ser la nueva Meg Ryan del cine americano. La nueva esperanza blanca de la comedia romántica. La nueva girl next door para toda una generación de espectadores. Protagonizó un buen ramillete de comedias románticas, ahí están, pero sin el toque de Nora Ephron o cierto cuidado en los guiones, su carrera quedó estancada. Bueno, por la falta de magia en los guiones... y por ciertos problemillas personales que, parece ser, daba la actriz en todos sus rodajes. Esto se lo leí a Juan Sanguino en uno de sus adictivos artículos (me gasto la mitad de los 10 gratuitos de El País al mes en Sanguino) y me quedé con una copla: la declaración de un agente o representante o algo de Hollywood que decía que era una de las apariciones más talentosas de los últimos años, que podía llevar ella solita el peso de cualquier producción; que era, básicamente, UNA ESTRELLA DE CINE. Con mala suerte en taquilla, una desastrosa madre como representante y un ego como la Catedral de Santiago... pero una estrella de cine. En potencia. Latente. Me quedé fascinado con este detalle... ¿era realmente una estrella de cine y no había reparado en su existencia?

Desde que me quedé con dicha copla, me he visto unas cinco películas de la actriz, la mayoría puras chick-flicks (que disfruto como un gorrinillo). ¿Es una estrella de cine? No lo sé. Creo que es muy buena. Creo que puede sostener una película ella sola. Creo que merece mejores papeles. Y lo que creo, por encima de todo, es que le tengo que estar muy agradecido. Gracias a ella he descubierto al personaje de Stephanie Plum. Así se llama la prota de la (estimable) película One for the money (La cazarrecompensas en España); una delicia de personaje, un torbellino, un volcán; que ha erupcionado en mi vida del mismo modo que toda esa lava se vierte sobre el desgraciado pueblo de Dante's Peak. La peli me llevó a la novela original y esta me llevó a la feliz noticia de que no es una novela sino UNA SERIE DE VEINTIMUCHAS NOVELAS que quiero devorar... pero el descubrimiento mayor del reino, al que nunca hubiera llegado sin la entrada de Katherine Heigl en mi vida, es ese nuevo mundo de entretenimiento que es puro riesgo para mi bolsillo: la versión gratuita de Kindle para móviles Android. La primera novela, adquirida a golpe de click tras gozar la muestra gratuita que ofrece Kindle, ya está en la buchaca. ¿Cuánto aguantaré antes de darle otra vez a click? ¡Ay, mamá! ¡Ay, Katherine! 

viernes, 2 de octubre de 2020

Yo, yo y yo

 En esta entrevista en El País a Edu Galán por su libro sobre Woody Allen, el autor deja varias reflexiones interesantes, con las que se puede o no estar de acuerdo. Como muestra valga el siguiente botón, acerca de esta Sociedad del Yo que nos hemos construido:

Es cuestión de prioridades, no digo que sean incompatibles, pero las luchas sociales en Estados Unidos están de capa caída o han desaparecido y en cambio cosas accesorias como que Woody Allen publique su autobiografía se protestan con una energía que me parece desproporcionada. Es una consecuencia lógica del sistema que te repite que tú eres el centro del universo y que lo que importa es tu emocionalidad, y tus derechos pasan a segundo plano porque lo que importa es estar cómodo. El sistema trata de rodearte de algodones y que no veas repugnantes tus derechos laborales o tu nómina y sí veas repugnante a un señor por valores que, aunque fueran ciertos, deberían ser la última de las preocupaciones de un trabajador.


martes, 22 de septiembre de 2020

Ad infinitum

Me ha llamado la atención un comentario a uno de los entretenidísimos artículos de Juan Sanguino (uno de estrellas con las que nadie quiere trabajar). El autor del mismo, El Pescador de Sandalias, deja una interesante reflexión que nunca me había planteado: ¿son los buenos actores buenos por talento... o porque les dejan repetir las escenas una y otra vez hasta que quedan bien? Sí, es una duda un poco tonta; los buenos actores lo son porque lo son, porque te pueden clavar la escena en el primer intento y de una forma que el director nunca soñó pero... ¿en qué otra profesión te dejan intentar las cosas forever and ever hasta que el resultado es satisfactorio?

La culpa la tenemos el público que ponemos a los actores en un altar, cuando en la producción de una película hay otros profesionales con mayores méritos. Ser un "gran actor" no tiene demasiado mérito, porque hay millones de grandes actores, como hay millones de fontaneros, electricistas y encofradores. Un actor hace lo que le dice el director: "ahora mira a la ventana y enciende el cigarrillo". "hazlo más despacio y no mires a la cámara cuando te vuelvas. Repetimos" y repiten hasta que al director le gusta la escena, cosa que no puede hacer un futbolista si falla un penalty. Algunos/algunas, son famosos por su presencia física; si han ganado un concurso de belleza, seguro que la contratan aunque sea mala actriz y si ha tenido la suerte de hacer una buena película por méritos de director, técnicos en efectos especiales y guionista, ya tenemos celebridad, aunque tenga una cara tan inexpresiva como Bogart, Wayne y otros que ponen la misma cara.

martes, 1 de septiembre de 2020

Get the hell out of Dodge

Ayer por la noche (bueno, tarde, aunque en Dublín las seis-siete de la tarde ya la cuelan como noche, estos irlandeses y su cerrar todo a las seis de la tarde...) terminé de ver Breaking Bad, sin duda una de las mejores series que he visto nunca. Sin duda, también, una de las series que más me va a costar recomendar por esa pedregosa primera temporada (que me costó Dios y ayuda terminar). Esta mañana me he enchufado El Camino: A Breaking Bad Movie como un poseso y de ella he extraído dos conclusiones: en primer lugar, he disfrutado de este epílogo casi más de lo que esperaba (¿¿por qué no le llueven a Aaron Paul los papeles de Hollywood??) y; en segundo, que la expresión 'Get the hell out of Dodge' es más antigua que las pesetas. Ya la había escuchado en varias películas y series pero últimamente lo venía haciendo con machacona insistencia, que si get the hell out of Dodge esto, que si get the hell out of Dodge lo otro... ¿¿qué es este Dodge del que hay que salir cagando leches?? 

Google, ese fiel amigo (que te roba los datos para fines comerciales y otros aún más siniestros... pero fiel amigo al fin y al cabo, es una relación complicada), me ha explicado que la frasecita de marras, que la dice siempre un personaje en apuros, significa lo siguiente:

To leave or depart from a place, especially quickly or with marked urgency. A reference to Dodge City, Kansas, the clichéd setting of cowboy and western films from the early to mid-1900s. It looks like things are getting pretty tense in here, let's get out of Dodge!

Me gusta que un sitio conserve una fama bien ganada a lo largo de los años. Otra búsqueda rápida en Google te muestra que la ciudad no solo es que conserve la fama, sino que la trabaja a conciencia. Sus recreaciones de tiroteos en el Salvaje Oeste, salones de esos con puertecitas empujables y exhibiciones de materiales y vestuarios de la época convierten a la ciudad en un viaje al pasado... o un viaje a las películas, mayormente.

Esta conexión peliculera entre ciudad y dicho se da también en El Camino: A Breaking Bad Movie, que pone de relieve esa herencia que recogía la serie original de los westerns; especialmente en una maravillosa secuencia en la que Jesse Pinkman y uno de los malos se retan a muerte. Volviendo a la expresión, pocas veces he visto a un personaje de ficción tan necesitado de "get the hell out of Dodge" como Jesse... y pocas veces he deseado tanto volver a zambullirme en un mundo de ficción del que no quería escapar nunca, ni a Dodge ni a ningún otro sitio.

jueves, 27 de agosto de 2020

De repente, un sabio

Avanzando entre los comentarios de un post de Espinof, que es como ir avanzando entre las trincheras en un conflicto bélico, he dado con una respuesta bien argumentada, elegante y sencilla de un tipo que responde al nick de "mrwesborland" y que me ha reconciliando con los comentarios de internet. Suelen ser atroces, pero he aquí el oasis en el desierto. Una persona mezquina y caricata se quejaba de que los James Gordon y Catwoman del trailer de la nueva película de Batman fueran negros... y llega el Sr. Mrwesborland al rescate del sentido común y del respeto. Gracias, amigo:

Siempre que sea posible que la raza no sea un factor inalterable yo no lo veo nada mal, es decir entiendo que si alguien va a representar a hitler de forma fidedigna pues este no sea negro pues se alteraría el rigor histórico del personaje, después están las parodias, universos alternativos o lo que quiera el autor...

Pero en este caso, que son personajes de ficción, que la raza no altera la historia... pues no veo el problema. Habrá que ver a Catwoman, pero a mí Jeffrey Wright me gusta mucho como Gordon.

Al final estos personajes de cómics fueron creados en un contexto histórico en el cúal la norma era que los protagonistas de una obra fueran de raza blanca. Así surgió luego el Black Explotation (que aunque tenga su romanticismo, pues refleja un defecto de la sociedad). Vivimos en una época en la que no debería importar que la protagonista de una película sea negra, china o tailandesa, lo importante es que sea una buena actriz para la ocasión y su personaje sea coherente con al trama.

No sé si me explico, pero creo que deberíamos abrir la mente con estas cosas y dejar de escandalizarnos con esto, y preparnos para ver a un Batman o Superman de raza Negra sin ningún problema.

Dicho esto, soy el primero que me molesta cosas como meter con calzador el tema racial, discursos étereos sobre el tema en películas, todo el tema de censurar errores del pasado, etc.

También hay que entender ya a ciertas alturas, que la obra original es la que es, y las adpataciones son las que son, que unos son dueños de una cosa y otros de otra y pueden hacer lo que le de la gana, lo que quiero decir es que ni los comics anulan a la película, ni la pelicula a los cómics, y que si tu como espectador no quieres consumir el producto, nadie te obliga.

De verdad, este tío se merece un premio. No se pueden exponer las cosas con más naturalidad. Aquello que le decía Resines a Fran Perea en Los Serrano ("tienes la mirada sucia"); esa es la época en la que vivimos. Esas son las gafas que se pone la peña. Y cada vez da más repelús. 

martes, 25 de agosto de 2020

El infantilismo

 Estoy muy de acuerdo con Carlos Martínez, comentarista de partidos de fútbol de Canal Plus Movistar, cuando dice en esta entrevista en El País que vivimos tiempos de enfrentamiento máximo y entendimiento mínimo (... solo espero que se equivoque en su predicción de cuánto tiempo sufriremos esta realidad):

P. La polarización.

R. Hemos perdido la capacidad de ponernos en la piel del otro y escuchar a quien no piensa lo mismo que nosotros. Así no hay manera de crecer ni de aprender. Es de una ridiculez asombrosa. Me temo que ese infantilismo ha llegado para quedarse

domingo, 23 de agosto de 2020

TL:DR

No ha sido hasta el día de hoy, un día cualquiera perdido a finales de agosto del año de la pandemia, que he descubierto el dignificado del acrónimo "TL;DR". Esta enigmática expresión me venía inquietando desde hacía ya algún tiempo y he tenido que ponerme por fin en serio, me he tenido que arremangar y llegar al fondo del asunto... haciendo una búsqueda de tres segundos en Google. La espera fue interminable. Resulta que el término "TL;DR" (o variaciones del mismo como "TL;dr" o "TLDR") significa "Too Long, Didn't Read" y se usa para cuando sueltas un tocho espectacular en internet y quieres resumirlo todo de golpe en una o dos líneas por si los lectores han decidido pasar olímpicamente de tus diatribas. Me parece bastante útil, oye.

Tuve que matar al gusanillo de la curiosidad al ver lo de "TL;DR" al final de un post de David Chen en el que pide dinero para "seguir haciendo cosas" (literalmente, el post se titula "How can you help me make more stuff"). Lo argumenta todo tan detalladamente, el por qué pide pasta en internet y para qué la pide, que al tipo no le queda más remedio que soltar un "Mú Largo No lo has leído" al final de su entrada diciendo básicamente que si te gusta lo que hace en internet que le ayudes con una donación en su Patreon. Yo no le he dado ni un durito porque tengo una política muy determinada para estos temas (otro día entraré en ella... y no, no es "no dar nunca dinero a ningún proyecto de internet") pero sí que quiero que siga haciendo muchas más cosas. Porque yo a David Chen, un asiático-americano que trabaja en Amazon y antes en Microsoft y antes en nosedónde, lo descubrí en el podcast de cine de la página Slashfilm y ya no me he bajado de su carro.

Ya sea en sus podcasts de Breaking Bad (de la que me aproximo a su episodio final, lo estoy rodeando como los buitres a la carroña, a la deliciosa carroña), sus fantásticas anécdotas con el (tronchante) actor Stephen Tobolowsky o en sus vídeos de... ¿¿violonchelo?? (ejemplo debajo), admiro a este tipo. Me parece que es un comunicador de la leche (no me gusta mucho esta palabra y creo no usarla a la ligera en esta ocasión) y ha sido curioso observar su "evolución personal" de tío algo pedante en sus inicios a tío mucho más relajado sabiendo cuando corregir a los demás, cuando demostrar que es muy inteligente y cuando... no hacer ninguna de esas cosas sabiendo que el solo hecho de no hacerlo ya demuestra tu inteligencia y saber estar. Ojalá le den mucha pasta para hacer cosas. Yo no lo haré porque de donación mínima pide unos 4 dólares al mes (¿¿¿quéeeeeeee???) pero me va a tener en su trinchera siempre que quiera.

TL;DR: Soy muy fan de un tío que se llama David Chen que hace muchas cosas chulas en internet

lunes, 27 de abril de 2020

Lo que hacemos con el tren parado

Loida y yo estamos bien, en casa, trabajando con sucedáneos de los sistemas que usábamos en nuestras respectivas oficinas pero bien, sanos y salvos, confinados y habituados ya a esta nueva vida que se vive desde casa. Escribir estas palabras en esta frase tan larga es, por supuesto, pura magia. Ya simplemente el hecho de sentarme a ESCRIBIR EN UN BLOG denota que:

1) No tenemos el Coronavirus, por lo que somos afortunados
2) No tenemos ningún familiar o amigo en situación de riesgo, por lo que somos afortunados

Una vez hecho este disclaimer, quería hacer una estúpida y prescindible reflexión. De todas las conclusiones que se van sacando de cómo ha afectado esta pandemia a nuestras vidas (invertir trillones de dólares en sanidad pública parece una tan obvia como necesaria), hay algunas que no por el hecho de ser menores dejan de ser conclusiones. Son, simplemente, más chiquititas. Por ejemplo, en qué empleamos nuestro tiempo libre. ¿Cuántas veces decíamos aquello de "si tuviera tiempo, patatín patatán"? (Sustituyendo "patatín patatán" por ese hobby al que nunca podías dedicarle tiempo... si dijeras literalmente "patatín patatán" serías la versión en carne y hueso de Ned Flanders). Pues bien, ¡esta es tu oportunidad! 

- Estooooo... ¿te refieres a mí, Juan? Es decir, ¿te refieres a ti mismo desde tu propio blog? ¿Te estás auto-interpelando?
- Sí, me estoy auto-interpelando.
- Ok, pues gracias. Sí, asumo que esta es una oportunidad para retomar esas aficiones aparcadas y, si no te importa, voy a seguir yo con la reflexión del post en formato normal de entrada de post, no en este formato de auto-diálogo.
- Sí, claro, Juan, procede.

Gracias a mí mismo. Pues veréis, ahora que los que estamos sanos y salvos en casa tenemos tiempo libre para emplearlo en lo que queramos, se nos plantea la duda no solo de qué hacer con él sino, también, de la idoneidad de tal decisión. Desde que empezó el encierro he grabado podcasts, he escrito posts, he leído libros y tebeos, he visto series y películas, he anotado ideas para proyectos que nunca terminaré... y, bueno, vale, he hecho torrijas por primera vez en mi vida (aunque la canguro que tenía de pequeño me enseñó a hacer french toasts que son pretty much the same...). En resumen, he hecho lo que ya hacía antes pero ahora todo el rato. ¿Es este el mejor uso de mi tiempo? ¿Debe el tiempo libre usarse de manera efectiva? ¿No ansiamos tener tiempo para darnos el gustazo de... perderlo? ¡Si quiero perder mi tiempo libre lo pierdo porque para eso se llama LIBRE! ¿Podemos llamar "tiempo libre" a la ejecución marcial de nuestros hobbies? Si tengo dos horas para leer y me paso 120 minutos sin despegar los ojos del libro... ¿también cuenta como tiempo libre o solo emplearía así su tiempo libre UN PICHICÓPATA?

Pichicópata es un psicópata chulapo. De Madrid. 



En fin, que el tren, ese del que no nos podíamos bajar porque iba muy rápido, ha parado. Y, ahora que podemos pararnos a pensar en lo que estamos haciendo con nuestras vidas, yo aconsejaría que pensáramos en las cosas importantes. Porque acabas de emplear valiosos minutos de tu tiempo libre en este post chorra y... no sé yo si ese es el mejor uso de tu tiempo.

(Peor es lo mío que lo he usado en escribirlo)

viernes, 3 de abril de 2020

Lo importante de la reserva

En el vídeo de debajo, a partir del segundo 39, podéis ver uno de mis momentos favoritos de Seinfeld. En él, Jerry Seinfeld le expone claramente a la empleada de la agencia de alquiler de coches cuál es la parte más importante de una reserva. Creo que esta definición es extrapolable a buena parte de la sociedad moderna. Todo se hace rápido, ligero y por encima; y lo verdaderamente importante de las cosas queda en un segundo plano. Me refiero especialmente al "contrato social", aquello que les debemos a los demás en nuestros trabajos o comportamientos públicos. (Suspiro)

Seinfeld - The Car Reservation from The Outsider's Perspective on Vimeo.

Doctor Sleep no quiere que durmamos

He vuelto a ver Doctor Sleep , la película de 2019 que hace un doble combo desconocido hasta entonces, corregidme si me equivoco: es secuel...