miércoles, 7 de marzo de 2018

#PanteraSoWhite


Cuando creía que Black Panther era un pasito adelante para la comunidad afroamericana (dirigida por un negro, interpretada por negros, el superhéroe que salva al mundo se llama literalmente pantera NEGRA)… tracatrá, llega un tipo que dice que el villano del film es el tío que demanda libertad para los negros, que el único blanco de la película (que además es de la CIA) es pintado como un héroe y que, claro está, no va a ser precisamente una película de Disney la que ayude a la causa negra. Vamos, que todo es poco menos que un insulto para la otra Pantera Negra, la que existió de verdad. Es un punto de vista intrigante y, tras escucharle explicarse, pleno de razón (... o, al menos, no exento de ella). Podéis escuchar la DELICIOSA charla ("¿Es Black Panther una película malvada?") entre Leslie Lee III y mi admirado David Chen (presentador de Slashfilmcast) pinchando aquí; por discusiones como esta Slashfilmcast es uno de mispodcasts favoritos de cine.

Por cierto, esa panterita es ya una de las 10 películas más taquilleras en Estados Unidos de la historia (solo me gusta de verdad la película número 7 del ranking). ¡Cómo se lo está trabajando la pantera!

viernes, 23 de febrero de 2018

Ficción: The Reality

De un tiempo a esta parte (que expresión mas enrevesada, no? “esta parte”, que parte? Esta parte “del tiempo”? quien divide el tiempo en partes? En cachos, como si fuera un queso, unos taquitos) hay una idea que me obsesiona: la de los personajes de ficción con vida propia. Como puse en uno de mis tweets de cero corazones y cero retweets (como se dice cuando un pájaro se queda afónico?), imaginad que un dia descubris que sois padres, pero el padre de un ser de ficción. El padre biológico. Las pruebas demuestran que tu eres el padre de Edward Cullen, el vampiro high-schooler de Crepusculo, o que eres el padre de Atticus Finch de Matar a un ruiseñor, o que eres el padre de Maggie de Los Simpson. No me preguntéis como seria posible, solo imaginad el drama: jamas podrias abrazar a tu hijo porque el pertenece a la ficción mientras que tu a la realidad. Podrias ver sus películas o leer las novelas en las que aparece pero olvídate del contacto físico, de poder aconsejarle sobre la vida o de obligarle a poner la mesa y fregar los platos. No es que os separen océanos de tiempo como a Dracula y Winona, no, es que os separa el plano propio de la realidad. Los muros que separan la realidad de la ficción son infraqueables y por mucho que intentaras hacer un Kim Bassinger en Cool World, es decir, mutar en cartoon para introducirte en la ficción, al menos un tipo de ficción, lo cierto es que ese movimiento pertenece en realidad a la ficción y tu estas atrapado en la realidad. 

Yo creo que este debería ser el siguiente paso evolutivo en el que deberíamos concentrar todos nuestros esfuerzos, pasar de persona a personaje. O, al menos, y puesto que los muros son infranqueables, deberían hacer una película sobre esto. Has parido a un ser de ficción y ahora no hay forma de encontrarse con el. Es una mezcla de Frequency, Quien engano a Roger Rabbit y esa peli en la que Robin Wright se convierte en dibujo animado. A lo mejor hay que anadir también unas gotas de Abre los ojos. Y el soundtrack de Vanilla Sky porque ya que vamos a hacer esto, hagamoslo con estilo, que diría el otro. Vale que ya están taladrando el muro que separa nuestros mundos, a las pruebas me remito, pero aún queda mucho que andar.

Pero no es esto de lo que quería hablar, no. Gracias por hacernos perder un párrafo de nuestra vida y sin comas ni tildes escrito en tu trabajo, Juan. De nada. De lo que quería hablar en realidad es de esta idea que me tiene loco: un personaje de ficción aparcado en un rincón. Un cuerpo inerte, apagado, a la espera de cobrar vida cuando el actor que lo interpreta piensa en el o ensaya diálogos para una escena o investiga para el personaje. Imagino un guiñapo sentado en un taburete, a la espera de que alguien venga (du dueño, el actor o actriz) y lo llene de vida. Es un pensamiento que me inquieta, personajes de ficción totalmente parados, a la espera, absolutamente on hold hasta que llegue su hora semanal de serie, la hora en la que cobran vida. Una serie sobre eso, sobre personajes de ficción que se encienden y se apagan. Eh, hemos hecho películas sobre muñecos que cobran vida cuando el niño no esta en la habitación, yo creo que podemos darle chance a mi idea. Ultimamente me he enviciado seriamente a Bloodline, una serie maravillosa, e imagino a Danny Rayburn, el personaje interpretado por Ben Mendelshon, esperando en una silla, inerte, desprovisto de vida, pendiente de que Ben Mendelshon “se lo ponga” y el pueda disfrutar de vida. Ay, madre. Todo esto es mi trabajo. Que me hace apagar el cerebro ocho horas al dia y cuando lo enciendo tengo ahí stuff acumulado y salen estas cosas.

martes, 13 de febrero de 2018

El directo en la radio


Ya he contado alguna vez, y si no lo he contado en este blog ahí va de nuevo la vaina, que mi afición (erótica, ingobernable, excesiva) a la radio me viene del transistor que ha escuchado mi padre toda la vida y que solía guardar en el bolsillo de su bata de andar por casa. Aún hoy usa un transistor, que eso de ponerse dos auriculares debe ser para él lo que debe ser para mí dos auriculares SIN CORDELILLOS (¡¿y si se caen?! ¿y si los pierdo? ¿y si quiero quitarme uno para pagar en la caja del supermercado y simplemente lo quiero dejar colgando un breve periodo de tiempo? Think about that, Apple, NECESSITIES). Aprovechando que hoy es el Día Mundial de la Radio, o Día Mundial del Arradio, quería dedicarle unas bonitas líneas a este medio de comunicación y electrodoméstico tan querido por mí.

En primer lugar, solo quiero soltar a vuelapluma (una palabra que aprendí de Alfredo Relaño, uno de los pocos periodistas deportivos que intenta cuidar el lenguaje) nombres de programas, señores y señoras que he escuchado, recuerdo y me dejaron algo a lo largo de mi ya eterna vida (yo vi cómo los dinosaurios mordían el polvo): Joaquín Luqui, Tony Aguilar, La Ruta del Aguilar, Onda Mini, El cine de Lo que yo te diga, Carlos Pumares, Polvo de Estrellas, Si amanece nos vamos, Hablar por hablar (el punto de no retorno entre mi libertad y el colegio), Fernandisco, Guillem Caballé, Game 40, Tierra Salvaje, José Ramón de la Morena, El Larguero, Carrusel Deportivo, Tiempo de Juego, Juanma Castaño, Paco González, Manolo Lama, El Tirachinas, Juanma Ortega, ¡Anda Ya!, Radio Show, Juanma Rodríguez, El primer Palo, Yago de Vega, El Pulpo, Joseba Larrañaga... y no sé, podría decir mil más. Fue un honor para mí trabajar en ella en dos momentitos de mi vida que, ojalá, hubiera extendido más en el tiempo. No la he tachado de la lista, siempre me queda ahí la vocecita que dice "Let's try again...", de momento la callo a manotazos. Adoro la radio, me informa, me entretiene, me encanta su funcionamiento. Ahora ha mutado, para mí, en podcasts. No escucho un programa de radio en directo desde hace muuuucho tiempo.

En segundo lugar, una pregunta: ¿por qué esa obsesión de los programas deportivos por vender una entrevista o conexión como "directo" cuando es evidente (al menos para los que llevamos décadas escuchando radio) que es contenido grabado? Entiendo que una de las características esenciales de la radio es el directo, la inmediatez, allí donde está la noticia está la radio... pero una entrevista a Pepito Pérez, que ha marcado dos goles al Escalerillas, ¡qué más da que sea en directo o que la grabaras hace dos horas! ¿Cree la radio, como medio, que un contenido grabado es automáticamente CACA? Quizá deberia preguntarle a Radiochips, un tipo que adora el medio y que lo fomenta cada día desde su maravilloso blog. Larga vida. Al señor Chips, a su blog y, por supuesto, a la radio.

martes, 23 de enero de 2018

A Novel, A Novel

¿Por qué en una novela pone "a novel" en la portada? Oiga, ya sé yo que este producto se llama novela, ¿por qué lo reiteras, qué extraños mind games son estos? Pocas cosas me tenían tan intrigado. ¡¿Por qué a novel dice que es a novel en la portada de a novel?! Como con las mayor parte de intrigas del siglo XXI, estaba a una búsqueda de Google (o de Yahoo Respuestas) de dar con la explicación. Y, por fin, en uno de los trayectos en tranvía desde mi trabajo a mi casa, he hallado la respuesta.

Dice Annie Neugebauer en un post que os recomendo leer entero que la novela como género es mucho más reciente que la poesía, los ensayos o las obras de teatro y no fue realmente popular hasta el siglo XVIII. Si hoy en día nos recomiendan un buen libro, entendemos que se refieren a una novela porque es el género dominador de nuestros tiempos, pero que no siempre fue así, y que en los duros inicios novelescos, para dejar claro que una novela era una novela... bueno, había que decir que era una novela. En la portada. ¿Que por qué se mantiene en pleno siglo XXI cuando las novelas son la regla y no la excepción? Annie se alegra de que le hagas esa pregunta; se debe a la tradición, al prestigio que aporta automáticamente a la obra, para darle claridad sobre su género e intenciones (un título como Eat, Pray, Love podría confundirse con un libro de recetas o de autoayuda), porque ayuda a dejar más bonita la portada jugando con la tipografía y composición del título... y porque está de moda. Una moda que, alguna vez, desaparecerá (Año estimado: 2097).

Me encantaría que en el futuro, en las portadas de las novelas pusieran el título de la novela en cuestión, por ejemplo "Las palomas también tienen prisa", y debajo "... you know". Y los chavales dirían "¿Papá, por qué pone en pequeño "ya tú sabes"?", y le contaríamos a la chavalería que, antiguamente, hace eones de tiempo, ahí ponía "una novela" en prácticamente todas las novelas...

Definición de novela según la Wikipedia

jueves, 21 de diciembre de 2017

Mis 5 posts turbo-bestias de 2017

"Mi blog", qué bonito decir esto en 2017. Ya sé que ahora los blogs se llaman "hilos de Twitter", pero antiguamente se llamaban blogs, antes todo esto era campo. En fin, que para celebrar estas fechas tan entrañables (Feliz Navidad y próspero año nuevo, by the way) quería dejaros con mi Top 5 de posts de este blog. Los he llamado "posts turbo-bestias" en homenaje al aeropatín malote-aeropatín dark que aparece en Regreso al Futuro II (soy absolutamente skeletor). Son estos:



Lo de mi amor/obsesión por escribir: Origins: No siempre amé escribir. Hubo una época en la que tan solo usaba jeroglíficos. Y fui emparedado en piedra esperando una resurrección vengativa. Soy Arnold Vosloo.

¿Trabajar para Gordon Gekko? No, gracias: Una vez fui a una entrevista que me provocó una fuerte sensación de vómito (como la segunda parte de Wall Street...).

No puedo no comprar libros: Necesito una maleta que tenga exactamente las mismas propiedades que el bolso de Kim Bassinger en Mi novia es una extraterrestre, es decir, que sea capaz de albergar cualquier cosa que metas dentro: lo mismo un pintalabios que una olla exprés que un apartamento de Marina D'Or, ¡me vendría de perlas para meter los lotes de libros que me compro en cada viaje!

Hacer buenas críticas cinematográficas es fácil si sabes cómo (y yo no sé cómo): De cómo me quejo de que no sé escribir tan bien como gente que sí sabe escribir muy bien (para seguir el juego de mencionar un actor y/o peli en cada epígrafe diré que... estoooo... ¿me encantó Miss Sloane y creo que le escribieron muy buenos diálogos?).

Salgo a correr con miedo: ¿Alguna vez has sido perseguido por una gaviota que se lanza hacia ti como una maldita kamikaze, capaz de dar su vida con tal de alcanzar EL IMPACTO? Te diré algo: no es agradable. En la última de Spider-Man hay un momento en el que el chaval tiene que apartar con el pie a un par de palomas del alféizar de una ventana y NO HE SUFRIDO TANTA TENSIÓN EN MI VIDA...

miércoles, 20 de diciembre de 2017

Mis 5 series favoritas de 2017

Este año he disfrutado muchas series, ahí está ese finalazo de The Leftovers (se acabó ya la matraca de que Lindelof no sabe rematar series) o la estupenda para poner de fondo Legends of Tomorrow (con una Sarah Lotz muy a recuperar en The Pact), pero hoy quería recomendaros las cinco que más me han hecho vibrar en mi butaca en 2017 (en serio, hay veces que mi casa se movía como un cine 4D). Curiosamente, ninguna estaba en mi lista de series más esperadas cuando empezó el año… ¡Vamos allá!:

1/ Viceprincipals: Al piloto con breve cameo de Bill Murray no acabé de pillarle el punto… pero desde el segundo episodio me enamoré de ella. Una serie rara, incómoda y tronchante. Además, rodada con una clase que a veces parece un buen thriller de Hollywood (porque esta serie con dos subdirectores de instituto que se compinchan para sabotear a la nueva directora ofrece numerosos momentos de tensión). Viceprincipals me ha permitido reconciliarme con Danny McBride, y le deseo un feliz reboot de la franquicia Halloween (aunque me sepa mal que hayan borrado de la existencia a Josh Hartnett).

2/ Doctora Foster: Esta historia de una doctora inglesa que descubre que su marido le está siendo infiel es tan loca como maravillosa, imaginad Melrose Place vestida de drama elegante de la BBC. La actriz protagonista, Suranne Jones, es un vendaval y te obliga a que estés a muerte con la Doctora Foster en todas sus delirantes decisiones (que son unas cuantas). La primera temporada es buena pero ahí todavía intentan ir de serios, en la segunda es cuando se sueltan el pelo de verdad. Recomendadísima. Os la podéis ver entera en dos tardes.

3/ Liar: Thriller psicológico escrito por dos guionistas nominados al BAFTA y a los Globos de Oro (les deberían retirar las nominaciones automáticamente solo por ese final, os reto a verlo y discutírmelo). Una mujer (Joanna Froggatt, de Downton Abbey) pasa la noche con un tío así como muy resuelto (el que se estiraba mucho en Los 4 Fantásticos) y a la mañana siguiente le acusa de violación. Momentos de hiperventilación garantizados y enganche máximo asegurado. Además, sale Edimburgo y como hace poco estuve pues tiene ese plus de “¡Anda, ahí he estado yo!” (sé que a vosotros esto es da igual pero yo os cuento mis cosas).

4/ The Sinner: La serie donde Jessica Biel "debuta" como actriz, tras tantos años de papeles insulsos que no le permitían hacer gran cosa en cine. Bill Pullman también está top y a la serie le podéis encontrar paralelismos con la también notable The Night Of.

5/ Master of None: Solo por los dos primeros episodios de la segunda temporada, que transcurren en Italia, ya merecería la pena, pero toda ella es disfrutable. Soy muy fan de Aziz Ansari desde Parks and Rec (que algún día veré entera) y esta serie demuestra que además de talento cómico le tiene muy bien tomado el pulso a los treintañeros de hoy en día, que no sabemos si estamos más p’allá que p’acá (si queréis más de Aziz, haceos con su libro Modern Romance, del que adapta casi literalmente capítulos enteros para la serie).

martes, 12 de diciembre de 2017

El harapiento de Zúrich


El harapiento de Zúrich nació hace ya muchos años en unas vacaciones de navidad.  No es que Loida y yo creáramos a este ser de ficción, sino que fue él quien se imaginó a sí mismo y vino a nosotros en un dulce sueño. El harapiento de Zúrich nace a partir de los guantes "de invierno" que me llevé a la ciudad suiza. Loida los llamó "tus guantes de harapiento” desde el primer día (por cierto, quise ir a Zúrich tan solo porque vi una peli de Unax Ugalde y la ciudad parecía muy bonita, estas son mis razones para hacer las cosas). Pero a ver, precisemos, no es que sean “guantes de harapiento”, es solo  que...


... estaban un poco sucios. Y un poco rotos, con algún hilillo deshilachado. Y el look en general de los guantes, con los dedos al fresco y una especie de capucha para cubrirlos cuando el frío aprieta, es el de esos pobres tipos que para calentarse en la calle prenden unos papeles dentro de un cubo, cerca del carrito de la compra donde tienen sus pertenencias. Nada más lejos de mi intención que reírme del aspecto o la situación de nadie, tan solo se da la circunstancia de que LES COPIÉ EL ASPECTO. Copycat, con Sigourney Weaver.


Os confesaré algo: me compré los guantes porque se los vi a Pacey Witter (Joshua Jackson) en la tercera temporada de Dawson Crece, cuando tenia que cuidar del niño de Jerry Maguire. Eso de tener los dedos descubiertos cuando necesitas, por ejemplo, sortear monedas en el monedero, y tenerlos tapados cuando no necesitas usarlos, me pareció la idea definitiva, EL GUANTE PARA ACABAR CON TODOS LOS GUANTES.

Es verdad que luego no son tan prácticos como parece, enganchar la capuchita en los botones cuando quieres el descapotable abierto tiene su aquel, pero sigo enamorado de mis guantes. Son chulos, son harapientos, son los para la Y lo más curioso es que tienen éxito all around the world. Tras haberse reído Loida de ellos durante años, mis guantes de harapiento se están reivindicando en mis últimos viajes: en un museo de Múnich uno de los guardas de seguridad se me acercó para preguntarme donde los había comprado porque nunca había visto cosa igual (eso es porque no viste Dawson Crece, toda tu vida en los museos y claro... TE PIERDES EL ARTE DE VERDAD), y hace poco en Valencia un matrimonio se detuvo en plena calle para averiguar su mágica procedencia puesto que “nuestra hija está buscando unos igual y no los encuentro en ninguna parte” (no he añadido una sola coma... es una frase sin comas, de hecho). Les dije la verdad, que no recordaba donde los había comprado, pero que era la mejor compra de mi vida. Son lo único que tengo. LO SON TODO.


Ojalá algún día nos sentemos Loida y yo alrededor de una hoguera (o de un cubo de latón con papel ardiendo dentro) para idear las canciones del harapiento. Porque El harapiento de Zúrich debería ser un musical y triunfar en Gran Vía, Broadway y el West End (siempre le digo a Loida que se hacen musicales de las cosas más estúpidas y los humanos las abrazamos con efusividad cegadora, sin reparar en su ridiculez: Cats son SEÑORES DISFRAZADOS DE GATOS CANTANDO). La historia que se nos ocurrió en Zúrich es la de un tipo que lo tenía todo y que fue defenestrado a los bajos fondos de la sociedad, desde donde lideró una revolución social que dinamitó los muros entre pobres y ricos. 


El harapiento tan solo necesita enfundarse su guante para instaurar terror entre las clases bienpudientes, y con un solo movimiento de su guante es capaz de dirigir a todos los harapientos, morlocks y chusma en general que sobrevive como puede en la frías calles de Zúrich. Si alguna vez se adapta al cine, ya tenemos pensado el póster para la segunda parte (que le hemos robado a Los Cazafantasmas):


Y la frase promocional podría ser “Fear the glove” (que seria una tagline excelente para un reboot de Freddy, las cosas como son).

Larga vida al Harapiento de Zúrich.




viernes, 8 de diciembre de 2017

Arnold Schwarzenegger, te brindo una resurrección laboral

Hace ya unos cuantos tweets (ahora el tiempo se mide así), Trump puso a parir a Obama por unas supuestas escuchas ilegales que este habría realizado de su base de operaciones en la Trump Tower antes de proclamarse presidente; y la prensa y redes sociales se volvieron locas con esto… cuando deberían haber enloquecido por la otra persona a la que Trump puso a parir en Twitter apenas media hora después, Arnold Schwarzenegger. Trump dijo que el programa The Apprentice ya no es lo que era desde que el jefazo del show es Schwarzie y no él. Y que la baja audiencia del programa desde su marcha le daba la razón (aquí tenéis la intro de la primera temporada, con Trump vendiendo la moto de categoría).

Olvidando el preocupante hecho (y esto es lo realmente preocupante del mandato de Trump) de que Donald Trump tiene más tirón televisivo que Terminator, centrémonos en la carrera del actor de origen austriaco. ¿Qué leches ha pasado para que su estrella se haya apagado de esta manera? 
A mí Terminator Genesys me parece divertidísima, la más rewatchable de la serie tras la segunda con mucha diferencia, pero no la vio ni Perry por lo que la franquicia quedará aparcada (que no muerta) durante un tiempito. Pero no preocuparse, que ya me he puesto yo a pensarle a Arnie unas cuantas propuestas chulas para revitalizar su cuerpo, mente y carrera:

1/ Eraser 2 (tagline: He will erase you. And everybody else.): John Kruger vuelve al ruedo para proteger a otro testigo que sabe cosas muy importantes sobre alguna cosa muy importante y podría ser asesinado por ello. En este caso cambiamos a Vanessa Williams por Seth Rogen. Yep, you heard that right. La primera Eraser tenía un puntito cómico muy disfrutable, así que el Chuache “cuidando” de un irresponsable Rogen podría tener su aquel. La trama puede ser la típica, Rogen es un genio de la informática al que varias corporaciones quieren asesinar porque ha desclasificado las listas secretas de los cuerpos de seguridad mundiales y blablablá. El concepto es este: Seth Rogen. Arnold Schwarzenegger. Pegando tiros. Soltando chistes. SOLD.

Importantísimo para el éxito: Hay que repetir el enfrentamiento entre Schwarzenegger y un cocodrilo (y el mítico one-liner cuando se lo carga: “Ahora eres un bolso”). Quizá cambiar al alligator por un koala alterado, quizá por un mono loco (“… Get back to the Planet of the Apes, BAM!”).

2/ High School Cop (tagline: Day 1: Math. Day 2: Death): John Kimble decide infiltrarse otra vez en el sistema educativo para desarmar no sé qué trama de contrabando de drogas or whatever, pero ahora no se mete a Poli de guardería, sino a Poli de instituto. ¡Mano dura con esos adolescentes y sus hormonas, Arnold! Lógicamente, hay que meter trama amorosilla con otra profesora, yo veo aquí una opción muy buena para que Elisabeth Shue se lleve un cheque fácil. Elisabeth, ¿dónde andas?

Importantísimo para el éxito: La mítica frase del chaval de “los niños tienen pene, las niñas tienen vagina” va a ser difícil de igualar, pero podemos intentarlo. O, directamente, contratar al niño (que hoy será padre de familia) para que le tape la boca a uno de sus hijos cuando esté a punto de repetir la frase. Es tonto, and dumb works.

3/ Truer Lies (Mentiras Arriesgadas 2, tagline: El matrimonio fue movidito. Imaginad cómo será el divorcio): Arnold y Jamie Lee Curtis están en pleno proceso de divorcio (la vida de agentes secretos hace incompatible lo de ir a comer al chino del barrio el domingo) cuando descubren que oh, no, su hija ya crecidita Eliza Dushku y el novio de esta (¿Jai Courtney?) son también agentes secretos. Es una mezcla de Spy Kids, La Guerra de los Rose y todo lo que queráis echarle al potaje. Yo lo veo.

Importantísimo para el éxito: Es necesario un nuevo striptease. Para darle la vuelta a la tortilla, esta vez debería hacérselo un tío a Elisa Dushku (aunque sabe Dios que yo preferiría que fuera a la inversa…).

4/ End of Days: Apocalypse (tagline: On the eight day, God created Arnold): Siempre he sentido un cariñito muy especial por esta olvidada cinta de acción de 1999 (¡¡¡a los nueves les das la vuelta y forman el número de la Bestia!!!) en la que Schwarzenegger se enfrenta al mismísimo diablo en un mano a mano épico-celestial. Tiene frases tan míticas como la que le suelta Arnie a un cura “entre su fe y mi glock del 45, me quedo con mi glock del 45” o el propio nombre de Arnie en el film: Jericho Cane. Toma ya. La secuela iría del Diablo (Gabriel Byrne, que lo hizo con mucho entusiasmo) reclutando a un ejército de belcebús para, esta vez sí, traer al anticristo a la Tierra y acabar con esta pantomima llamada humanidad. Yo soy Team Diablo.

Importantísimo para el éxito: El Diablo debe, de nuevo, mear en la calle y prenderle fuego a su meada para demostrar que es el que corta el bacalao. Propongo que primero mee como una cabra montesa para luego mutar en Gabriel Byrne (para demostrar lo que han avanzado los FX, el pis sigue igual).

jueves, 7 de diciembre de 2017

La vejentud era esto

Esta noche tengo que aplicarme una pomada, echarme un spray y ponerme un aparato en la boca para mi bruxismo (la mantita de chicles masticados se quedó en proyecto...). Hoy, después del desayuno, me tomé un pastillita. Y esta mañana, en movimiento absolutamente viejo, me resbalé al salir de la ducha. Fue el trompazo de todos los tiempos; el de una masa vieja, ya caduca, (de)cayendo.

La vejentud, que es como se dice a vejez en Cuba, El Salvador y Uruguay (y parece que también en Moratalaz), era esto. La vejentud no era que te llamen señor unos niños en la calle, no era que todo lo que te ha gustado en tu presente, en tu current timeline, sea de repente nostalgia. La vejentud es reservar en cada viaje que haces un hueco de la maleta para tus pastillas. Ay...

Dolor.

miércoles, 6 de diciembre de 2017

Olor a mujer

Hoy me he subido a un avión. No por encima, he entrado dentro. Un chavalín que no llegaría a los 15 años se ha sentado en el asiento de la ventanilla (¿por qué no "ventanita"?, insisto) y ha exclamado nada más sentarse: "¡Qué asco, huele a mujer!". No supe ubicar este pensamiento, este sentir. ¡¿Qué clase de sentido arácnido le ha dicho a este muchacho que, en el vuelo anterior, el ocupante de su asiento era una mujer y qué clase de olor emanó esta que la identificó inequívocamente como una mujer?! ¿Qué hocico porta este teenager? ¿Qué special abilities esconde?

¿Sería que este chaval, en realidad, era Air Bud, el perro aquel que metía canastas?

Doctor Sleep no quiere que durmamos

He vuelto a ver Doctor Sleep , la película de 2019 que hace un doble combo desconocido hasta entonces, corregidme si me equivoco: es secuel...