jueves, 11 de noviembre de 2021

Todos durmiendo a la vez

Fue como un suspiro, apenas un rafagazo, pero me dejó torcuato. Me refiero a un momento (mágico) del episodio de Sarah Jessica Parker en Comedians in Cars Getting Coffee (lo de las mayúsculas en los títulos americanos es un desvarío absoluto en el que algún tendré que poner algo de orden). La actriz, que es considerablemente campechana y extiende cheques de simpatía con la misma facilidad con la que compraba zapatos en Sexo en Nueva York (imagino, no sé), le soltó a Seinfeld una reflexión que pasó un poco sin pena ni gloria por los oídos del cómico pero que a mí aún me tiene dándole vueltas, encadenado a ese pensamiento como si hubiera salido de la cabeza de la intérprete con pegamento Imedio en su base. La Sarah se asombraba de que todo el mundo duerma al mismo tiempo en Nueva York; aunque entiendo que este pensamiento se puede hacer extensivo a cualquier otra gran metrópoli. A la actriz le parecía inconcebible que todos los habitantes de una  ciudad se colocaran en posición vertical con los ojos cerrados al mismo tiempo. "Imagina, Jerry", estoy parafraseando, "todos esos cuerpos tumbados a la vez, todos haciendo lo mismo pero cada uno en su casa".

Vale, puede que la reflexión no sea para tallarla a golpe de cincel en su lápida (y quiera Dios -Louis Vuitton- que eso pase dentro de muchísimos años), pero si te paras a pensarlo un segundo, la cosa tiene su miga: millones de personas haciendo planking al unísono, dejando la ciudad a su suerte. TODA UNA URBE EN PAUSA, INMOBILIZADA, EN UNA ESPECIE DE FLASHMOB MUDA Y MASIVA. Una crisálida compartida, un refugio comunal. El Kit-Kat democrático.

jueves, 28 de octubre de 2021

Los trabajos. Los micrófonos.

Nada hay más bonito que empezar un nuevo trabajo. Todo es felicidad, caras alegres (extremadamente alegres si trabajas desde casa y te obligan a conectarte la cámara), compañeros recién salidos del horno, alfombras rojas, un universo de posibilidades. El problema de los comienzos de un trabajo es que se terminan, que luego llega el trabajo en sí. Estoy hablando de LA RUTINA DEL TRABAJO, que ya no es nuevo y fulgurante, sino un huevito kinder que te acabas de comer y lo único que queda es ese camioncito de plástico que puede provocarte una asfixia mortal si te despistas.

Digamos que he entrado en esa fase.

Digamos que, a partir de ahora, mi único objetivo va a ser evitar comerme el camioncito.

Pero Juan, ¿no deberías intentar buscarle una vuelta a tu nuevo trabajo o, quizás, perseguir nuevas metas profesionales?

Me alegro de que me hagas esa pregunta, inerte blog.

Mi respuesta es que lo primero puedo intentarlo, pero que a lo segundo le he puesto yo mismo un candado por motivos que serían muy largos de explicar.

Candaditos.

OnlyFans.

jueves, 14 de octubre de 2021

Lo peor de trabajar con Microsoft Teams

Toda luz tiene su reverso tenebroso, decían en el doblaje, ya de tiempos de antaño, de una película sobre alienígenas y granjeros. Y como muestra de la verdad de tal afirmación, valga este botón. Hace unos días me puse delante del ordenador a enumerar las ventajas de trabajar con Microsoft Teams... bueno, pues no todo el monte es orégano (o no todo el monte es "oregáno", con tilde en la "a", como diría el popular y traviesillo chef Jamie Oliver). He aquí una lista de desventajas, serios hándicaps, piedrecillas en el zapato de Microsoft Teams:

- Lo peor de trabajar con Microsoft Teams es que me puedo ver con detalle la papada que asoma, acechante, bajo la barbilla. No hay ángulo muerto donde esconderla, no hay regate a la lente posible; está allí en toda su majestuosidad. Y esa papadiuk es visisible para todos tus compañeros. Esto es terrorífico. A ver, que en la propia oficina en los tiempos pre-Covid también te veían pero tú alejabas el foco cuando querías (te marchabas, te ponías de perfil, dabas con la fórmula de la invisibilidad, le tirabas café ardiendo en la cara al compañero, etc.)

- Lo peor de trabajar con Microsoft Teams es que hay que fingir interés todo el rato. Esto es si te obligan a ponerte la cámara, claro. Si no, con decir "ahá", "vale", "entiendo" para que se ilumine tu cuadrícula como en el VIP Noche ya va que chuta. Se ve que "estás ahí". Pero con la cámara puesta tienes que... INTERESARTE. Interesarte, la barrera definitiva.

- Lo peor de trabajar con Microsoft Teams es que... a ver cómo lo digo... hay que ducharse. No es que yo no me duche, sino que a veces, y ya que estoy en mi casa, me gustaría ducharme, qué sé yo, a las diez de la mañana, en mi descansito de 15 minutos. Si me levanto muy cerca a la hora de inicio del trabajo, Y YA QUE ESTOY EN MI CASA, ¿por qué no conectarme tranquilamente y ya me ducharé en el break? Bueno, pues no. La exigencia de poner las cámaras te obliga a tener, al menos, una cintura para arriba duchada. Y como ducharse solo medio cuerpo no tiene sentido (a no ser que trabajes como cuerpo partido para los números de los magos con el serrucho), no queda otra que ducharse antes de empezar a trabajar. Hay gente que puede ponerse la cámara a primera hora aún sin haberse duchado y no se nota mucho. Yo, lo siento, pero me levanto como un Critter.

- Lo peor de trabajar con Microsoft Teams es que cuando tus compañeros se ríen abiertamente de una anécdota o en cualquier conversación que a ti te deja frío no queda otra que fingir SOSLAYO. Esto en persona como que se lleva mejor, te emboscas en la multitud, pero con la cámara haciéndote un primer plano tienes que sacar una interpretación de Oscar, como cuando Joey ensayaba para los Premios Culebroni. Yo siempre opto por cambiar la conversación rápidamente. Ejemplo: hacen un chiste sobre motores de coches y el jajajaja es imparable; yo cambio el paso: "Oye, ¿y este interés por la automoción de dónde te viene?". En plan "ya me he reído muchísimo con esto pero voy más allá y quiero llegar a tu alma". Otra opción es no emitir ninguna emoción humana y descubrirte, finalmente, como lo que eres: UNA VAINA EXTRATERRESTRE.

- Lo peor de trabajar con Microsoft Teams es que no dejan de proponerte trabajos en grupo, en parejas, colaboraciones al máximo... A ver, ¿esto en la oficina sería igual, con jueguecitos y tonterías, o lo haría cada uno por su cuenta? Estoy en casa, duchado (qué remedio), riendo las gracias y con la camarita puesta, no me pidas también que haga el pino puente. Gracias.

jueves, 7 de octubre de 2021

Odin Dupeyron, el anti Mr Wonderful

Suelo ser contrario a cualquier vídeo motivacional, speech inspirador, charla TED Talk o "magnífica demostración de marketing de Steve Jobs" que me pongan en un training. No los soporto. Los desprecio. No porque me considere más listo o por encima de lo que pueda decir uno de estos charlatanes ponentes, sino porque, en general, no me creo nada. Soy muy Scully en temas de "con lo que está diciendo esta persona puedo mejorar mi vida". I WANT TO BELIEVE BUT YOU ARE NOT FOOLING ME. Sin embargo, el otro día, salido de la nada, como un topillo rebelde que se asoma a la ciudad desde las alcantarillas si los topos vivieran en las alcantarillas, me pusieron un vídeo que me impresionó. Allí salía un señor, un tal Odin Dupeyron, que decía varias cosas a tener en cuenta. Que no vendía el cuento de siempre. Y le banco totalmente. Aquí os lo dejo:

jueves, 30 de septiembre de 2021

Screenlife: Las películas que ocurren dentro de una pantalla

¡Por fin una palabra para dominarlas a todas! No sabía yo cómo llamar a esas películas donde toda la acción tiene lugar en la pantalla de un móvil, tablet o portátil y por fin Hollywood me ha dado el término: Screenlife, algo así como, “la vida de la pantalla”. He aquí una mini-lista con las películas que más me gustan de este mini-género también conocido como Screen-movies (está triunfando tanto que ya hasta se plantean secuelas de pelis de acción adoptando esta vía):

1/ Searching: Un padre buscando desesperadamente a su hija desaparecida. Thriller como la copa de un pino que utiliza a las mil maravillas el ordenador del padre y la hija cómo fuentes de investigación. Tiene giros y corazoncito, super-recomendable. La siguiente película de su director, Aneesh Chaganty, es otro thriller que me dejó torcuato, Run (Mamá te quiere); esta ya no usa el recurso de las pantallitas pero es de morderse las uñas a base de bien.

2/ Unfriended (Eliminado): Un fantasma (o presencia indeterminada, ser sospechoso, presencia ectoplásmica no identificada) se cuela en una charla entre amigos y allí pasan cositas muy chungas. Me encanta lo bien que se usan todos los recursos (ahora la playlist, ahora el Skype, ahora el Facebook, ahora el correo, ahora el…) para ir creando el intríngulis. Una de las primeras películas del género screenlife a cargo del director y productor ruso Timur Bekmambetov. Recaudó 64 millones de dólares con un presupuesto de tan solo un millón. Hit. 

3/ Host: Gente haciendo la ouija en Zoom. Tiene un par de momentos que te pone los pelos como escarpias (Escarpias: The Movie) pero se queda cojita, ¡el punto de partida daba para mucho más! En cualquier caso, es una película que va directamente al susto sin buscarse excusas de "grupo de amigos al que se le cuela una presencia extraña", no, no; aquí van directamente a hablar con espíritus con internet de por medio, la propuesta es descarada y no está mal resuelta.

4/ Unfriended: Dark Web: Secuela muy decente de Eliminado que se interna por los correosos caminos de la “dark web”, esa internet oscura y secreta donde campan a sus anchas los elementos más despreciables de la sociedad. Tiene menos “misterio/intríngulis” que la primera pero está llenita de momentos crudos y viscerales. Recomendable.

5/ Open Windows: Para ser una cinta del siempre intrigante Nacho Vigalondo y con ese concepto tan chulo, me esperaba más. Aún así, merece la pena por ver el despliegue técnico y por ser una de las primeras del “género”.

Otras películas de este género pantallil son Megan is Missing (que le disputa a Unfriended el título de primera película de este tipo, además de haber generado una gran polémica por sí sola), Rattler, Profile (también de Bekmambetov, se toca el tema de los terroristas yihadistas y su presencia en redes), Spree (con uno de los chicos de Stranger Things como conductor de Uber que quiere ser un YouTuber famoso, pasable y poco más) o Safer at home (que inevitablemente introduce la pandemia en el género).

sábado, 25 de septiembre de 2021

Lo mejor de trabajar con Microsoft Teams

Compañeros muy sonrientes que no trabajan en lo mismo que yo

- Lo mejor de trabajar con Microsoft Teams es mirar directamente a la cara de uno de tus compañeros con odio pero que este no sepa que le estás mirando directamente a él (solo estás mirando "a la pantalla")

- Lo mejor de trabajar con Microsoft Teams es mirar directamente a los ojos del infierno y descubrir entre todas esas llamas y azufre que, sí, el infierno es tu trabajo

- Lo mejor de trabajar con Microsoft Teams es que te puedes quitar la cámara cuando sientes la imperiosa necesidad de meterte en Twitter, Instagram y en cualquier otro sitio donde no estén dando la turra (o, al menos, donde den otro tipo de turra)

- Lo mejor de trabajar con Microsoft Teams es demostrarle al mundo entero que no solo es que se puedan hacer los trabajos de oficia desde casa, ¡es que se pueden hacer poniéndose guapo solo de cintura para arriba! (¿solo conservo yo el pantalón de estar por casa y las pantuflas?)

- Lo mejor de trabajar con Microsoft Teams es que si eres tímido, callado o anti-social puedes pulsar en el icono de las manitas aplaudiendo o el pulgar para arriba para demostrar que "estás involucrado", ¡se acabaron esos molestos silencios en los que no te viene nada a la cabeza para demostrar tu presencia entre otros seres humanos!

- Lo mejor de trabajar con Microsoft Teams es que se acabaron esas horribles charlas de relleno mañaneras con los compañeros con los que no quieres hablar cuando vas a la cocinita a por un café; ahora el café te lo haces en tu Nespresso y para esquivar al compi solo tienes que fingir que no estás al otro lado cuando saludan, ¡el ghosting sin salir de casa! (imprescindible desconectar la cámara; tus compañeros siguen teniendo ojos)

- Lo mejor de trabajar con Microsoft Teams es que puedes chequear tu aspecto cada dos por tres con la maravillosa opción de "image preview" (lamentablemente, también puedes confirmar cada dos por tres que de donde no hay, no se puede sacar; ya te puedes colocar el pelito como quieras)

- Lo mejor de trabajar con Microsoft Teams es que puedes jugar la carta de "no me va internet" para quebrar cualquier conversación a voluntad (eso sí, hay que administrarla bien, usar solo en caso de charlas realmente peliagudas o simplemente insoportables) 

- Lo mejor de Microsoft Teams es que puedes poner "brb" en el chat y bajarte a por huevos y leche al supermercado si quieres (parece ser que "brb" -be right back- es un periodo de tiempo indeterminado, eternamente flexible, como si teclear tres letras te permitiera blandir el tiempo a tu antojo, derretir los relojes cual Dalí)

- Lo mejor de Microsoft Teams es que, al contrario que en la vida real, puedes cerrar la sesión. Forever.

jueves, 5 de agosto de 2021

Black Bear y no entender un pimiento

Hace poco vi Black Bear, una exploración de las relaciones de pareja... ¿o una disección del mundo del cine? No sé, es una cosa un poco lynchiana (más hacia el final que hacia el principio) y que podríamos meter en el género de las películas "más raras que un perro verde". No sé si me ha gustado tanto como para recomendarla, tan solo sé que en este estimable post (yo lo estimo molt) dan unas cuantas claves de qué puede significar el final. Spoilers a gogó, claro.

viernes, 23 de julio de 2021

Buenos consejos

En este extracto de una entrevista del Hollywood Reporter a David S. Goyer ("it's not an S, in my planet it means hope"), el guionista cuenta los consejos que le dio su mentor Nelson Gidding a la hora de encarar su profesión. Me parecen fantásticos:

I’ve always been pretty organized. When I started writing, I had a mentor named Nelson Gidding, who wrote a lot of films for [West Side Story director] Robert Wise. I was his teaching assistant in college. One of the things that he always said is that you need to treat writing like a job and not an art. You need to set hours, you need to set a schedule. You should write in a place that’s not your home, if you can help it, or at least not your bedroom, but a place you physically go to. He also said you should never call yourself a writer — you “write for a living.” Which is not to say that he didn’t believed in honing your craft, but he likened it to, like, being a woodworker. That works for me.

Nelson also said if you really want to be a successful writer, you should travel a lot. You should go out in the world, you should experience a lot of stress. That’s something I really took to heart. I’ve been to about 50 or 60 countries, and had experiences that got me out of my bubble. Like I trekked in Tibet for six weeks and that experience fed into stuff. 

miércoles, 14 de julio de 2021

El mejor trailer que recuerdo

No el que visto, pero sí el que recuerdo. Una maravilla. Un Oscar a este trailer. "Smooth. That's how we do it". Oh my.

Doctor Sleep no quiere que durmamos

He vuelto a ver Doctor Sleep , la película de 2019 que hace un doble combo desconocido hasta entonces, corregidme si me equivoco: es secuel...